revolverse

revolverse

(reβol'βeɾse)
verbo pronominal
1. dar una persona o cosa vueltas en un espacio breve Se revolvía en la cama sin decidirse entre seguir durmiendo o levantarse.
2. agitarse una persona de manera convulsiva Se revolvía en el suelo y cubría con su mano la herida que tenía en el vientre.
3. agitarse una persona por sentirse enfadada o indignada Se revolvía de bronca ante semejante injusticia.
4. oponerse a alguien o algo provocando disturbios El pueblo se revolvió contra el monarca.
Traducciones

revolverse

revolve
Ejemplos ?
De este modo el caudal de Regatera, mejorando, como los vinos, con el mareo, salió de la Habana como un millón, y al desembarcar en el muelle de Santander apenas podía revolverse en setenta talegas.
En la derecha y en la izquierda tuvieron que alistarse los mejores de quienes componen nuestra juventud, unos por reacción contra la insolencia y otros por asco contra la mediocridad; pero al revolverse contra lo uno y contra lo otro, al alistarse por reacción del espíritu bajo las banderas contrarias, tuvieron que someter el alma a una mutilación, resignarse a ver a España sesgada, de costado, con un ojo, como si fueran tuertos de espíritu.
-¿Y adónde iremos? -A cualquier parte donde se puedan hallar cuatro palmos de terreno donde revolverse y un rayo de claridad que nos alumbre.
El de Madrid descogolló el suyo de un bocado, con la mayor limpieza imaginable; el aldeano, que desde que vio llegar los refrescos vacilaba en el modo de acometerlos, imitó a su compañero, ¡en mal hora para el desdichado! Lo mismo fue hincar sus dientes en el gélido amasijo, que revolverse en el café el ruido de un huracán.
De una parte, una clase extrapotente, precisamente por su extraordinaria riqueza; la cual, al ser la única que tiene en su mano todos los resortes de la producción y del comercio, disfruta para su propia utilidad y provecho todas las fuentes de la riqueza, y tiene no escaso poder aun en la misma gobernación del Estado; y enfrente, una muchedumbre pobre y débil, con el ánimo totalmente llagado y pronto siempre a revolverse.
A veces se enrojecía, arrojando fieras llamas por los encendidos ojos, hechos del infierno brasas; luego extendían los labios sonrisa feroz y amarga, o en las doradas techumbres fijaba atroces miradas; bien apresurando el curso de pie a cabeza temblaba; bien repuesto proseguía su paso noble con calma. Así he visto al tigre fiero, ya tranquilo, ya con rabia, revolverse a todos lados dentro de la estrecha jaula.
Y entonces aquel hombre hizo como el jabalí herido y acosado que se sacude los alanos : De pronto le vi erguido en pie, revolverse entre el tropel que le sujetaba, libertar los brazos y atravesar la iglesia corriendo.
17 Entonces vieras tú Faunos y Drías retozar de placer; entonces vieras las cumbres de los árboles umbrías moverse al dulce cántico ligeras, ya las peñas más sordas y más frías con mayor atención; solo a las fieras no vieras revolverse, que la grave canción fue de sus pies pasmo süave.
Empieza entre tanto a revolverse el cielo con grande estrépito, a que sigue un aguacero mezclado de granizo, con lo cual los Tirios y la troyana juventud y el dardanio nieto de Venus, dispersados por el miedo, van en busca de diversos refugios; los torrentes se derrumban de los montes.
Una mujer armó las manos de los salvajes Lapitas y los biformes Centauros, torpemente entregados a los excesos de la embriaguez; una mujer impulsó a los troyanos en tu reino, justo Lalino, a lanzarse de nuevo a la feroz carnicería de las batallas, y una mujer, en los primeros tiempos de Roma, indujo asimismo a los habitantes a revolverse contra sus suegros.
En estos años que separan las dos ediciones de esta mi historia de una pasión trágica -la más trágica acaso-, he sentido enconarse la lepra nacional y en estos cerca de cinco años que he tenido que vivir fuera de mi España he sentido cómo la vieja envidia tradicional -y tradicionalista- española, la castiza, la que agrió las gracias de Quevedo y las de Larra, ha llegado a constituir una especie de partidillo político, aunque, como todo lo vergonzante e hipócrita, desmedrado; he visto a la envidia constituir juntas defensivas, la he visto revolverse contra toda natural superioridad.
Para que ninguna contradicción nos faltase, hasta hemos visto con frecuencia revolverse contra nosotros a aquellos que tenían interés en ayudarnos y deber de defendernos.