Ejemplos ?
Allí figurarán los nombres del comandante Turcios Lima, del cura Camilo Torres, del comandante Fabricio Ojeda, de los comandantes Lobatón y Luis de la Puente Uceda, figuras principalísimas en los movimientos revolucionarios de Guatemala, Colombia, Venezuela y Perú.
Hoy hay asesores en todos los países donde la lucha armada se mantiene y el ejército peruano realizó, al parecer, una exitosa batida contra los revolucionarios de ese país, también asesorado y entrenado por los yanquis.
Todas ellas se movieron en el ámbito de la herencia ilustrada y de los acontecimientos revolucionarios de Norteamérica y Europa, pero el contenido más o menos democrático de sus programas y reivindicaciones, y la índole de sus relaciones con la aristocracia criolla, de un lado, y los movimientos populares, del otro, permite distinguir diferencias, a veces notables, en sus proyecciones ideológicas.
Podemos establecer una regla diciendo que todos los pueblos hispánicos son revolucionarios y que la revolución hispánica se hubiera producido fatalmente antes de 1819, fecha del fallecimiento de Carlos IV, si este monarca hubiese seguido gobernando, bajo la dirección o con la orientación del Príncipe de la Paz.
Pero cuando éstos –sobre todo los curas revolucionarios- se mostraban capaces de fundir el proyecto democrático de inspiración ilustrada con el tradicionalismo inmanente de la población rural, india o mestiza, la fuerza del movimiento popular parecía irresistible.
La reforma del Estado, y el desarrollo económico constituían la principal preocupación de los más connotados representantes del pensamiento demoliberal en esta etapa, que coincide cronológicamente con una avalancha de movimientos revolucionarios y reformistas dirigidos a liquidar el predominio conservador desde México hasta el Cono Sur (1850-1870-80).
Para contener tales desórdenes no han bastado las fuerzas de seguridad pública, sino que ha sido preciso movilizar numerosas tropas federales, de las cuales la parte principal se ha dedicado a perseguir los núcleos revolucionarios y el resto se ha fraccionado en destacamentos para asegurar en cuanto es posible el orden público en todas las regiones del país.
Los males públicos exacerbados produjeron los movimientos revolucionarios de Tamaulipas, San Luis, Zacatecas y otros Estados; pero la mayoría del gran partido liberal no concedió sus simpatías á los impacientes, y sin tenerla por la política de presión y arbitrariedad del gobierno, quiso esperar con el término del periódo legal democrática de los poderes que se prometía obtener en las pasadas elecciones.
¡Pobre Angustias! ¡Pobre de mí! ¡En buena me he metido por salir a cazar revolucionarios! Todas aquellas exclamaciones estaban muy en su lugar.
Se dice que en América por primera vez los pueblos revolucionarios por su triunfo sobre los ingleses, se consideraron soberanos y resuelven nombrarse el mandatario.
Hay otra revolución de consecuencias, y es la de Corrientes, que dura del 1761 al 64. A propósito de esta revolución hay también un vista fiscal del juicio que se sigue a los revolucionarios.
Todos los perros revolucionarios fueron controlados y los humanos vivieron agradecidos a los gatos que los habían salvado del holocausto.