revoltoso


También se encuentra en: Sinónimos.

revoltoso, a

1. adj./ s. Se aplica a la persona que promueve disturbios o sublevaciones. provocador, rebelde
2. Que es travieso y alborotador es un niño revoltoso y desobediente pero simpático. enredador, inquieto
3. adj. Que tiene muchas vueltas y revueltas. intrincado
4. adj./ s. m. TAUROMAQUIA Se aplica al toro que no sale con limpieza de la suerte y se torna con rapidez hacia lo que acaba de acometer.

revoltoso, -sa

 
adj.-s. Sedicioso, alborotador.
adj. Travieso, enredador.
Que tiene muchas vueltas y revueltas; intrincado.

revoltoso, -sa

(reβol'toso, -sa)
abreviación
1. niño que no se mantiene quieto un bebé revoltoso y llorón
2. persona que se revela contra la autoridad o que ocasiona alboroto un estudiante revoltoso

revoltoso, -sa


sustantivo masculino-femenino
persona que se revela contra la autoridad o que ocasiona alboroto El director del colegio sancionó a un grupo de revoltosos.
Traducciones

revoltoso

/a
A. ADJ (= rebelde) → rebellious, unruly; [niño] → naughty, unruly
B. SM/F (= alborotador) → troublemaker, agitator
Ejemplos ?
-Esa es la que a ti te sobra. -Pues a mí nunca me han perseguido por revoltoso. -Justo, porque en ti es de familia ser un mátalas-callando.
El Darro y el Genil, con turbias olas, En su verde llanura se derraman, Y a su confín, en playas españolas, Del revoltoso mar las ondas braman.
La labor de Paulino Martínez era una labor de paz; aconsejaba al acatamiento a las autoridades hasta un grado sublimemente candoroso, y a pesar de ello, la Dictadura le persigue y le hiere casi como a un revoltoso o a un mitotero; porque la tiranía es la tiranía, y nunca podrá ser la niñera cuidadosa de ningún movimiento que tenga ni remotamente, tintes de liberación.
De diez años andaba Metastasio improvisando por las calles de Roma; y Goldoni, que era muy revoltoso, compuso a los ocho su primera comedia.
Y en la altivez de tu orgullo Llegan a ti nuestras voces Como el imbécil murmullo Que alza un insecto al volar; Y a tu vista somos sólo Nosotros, un pueblo entero, Un revoltoso hormiguero Que va tu planta a cegar.
DE CÓMO EL DEMONIO FUE LANZADO DE LA CASA DE HONORIO, SENADOR DE PARPALINES Habíase apoderado un demonio insoportable y revoltoso de la casa del senador Honorio, y tan abominablemente habitaba allí, que de continuo hacía mil suciedades y torpezas, sin que nadie pudiera sufrir semejante morador.
La noche es mansa y tranquila Y aunque la atmósfera enturbian Algunas nubes errantes Raras estrellas la alumbran. Sopla revoltoso el cierzo Y aunque tormentoso nunca Segun por donde se arrastra Silva, gime, brama, ó zumba.
No hay en el mundo una figura más romántica y marcial, ni que despierte tanto interés entre los amigos y los enemigos de la democracia, como la del soldado estadista cuyas aventuras, cuando joven, superaban a las descritas por Dumas en sus obras, y cuya energía en el Gobierno ha convertido al pueblo mexicano de revoltoso, ignorante, paupérrimo y supersticioso, oprimido durante varios siglos por la codicia y la crueldad españolas, en una nación fuerte, pacífica y laboriosa, progresista, y que cumple sus compromisos.
Como el nuevo virrey había subs- tituido el tratamiento de muy nobles señores que hasta entonces se daba á los cabildantes, con el de nobles señores dijo riéndose don Martín, en pleno Cabildo de Potosí:— Ya le enseñaremos á tener crianza á ese virrey de mojiganga, que viene asaz des- comedido en el escribir.— El vejete, que había sido siempre revoltoso, creía conservar aún los bríos de su mocedad y vol- ver á armar la gorda.
En esto, los hombres poderosos que habían revuelto el cisco vieron que el pueblo se les venía encima, falto de los cimientos que ellos le habían socavado, y se decidieron a proclamar por soberano a cierto amolador, vecino del mismo pueblo, aunque ausente de él tiempo hacía, por revoltoso, el cual vecino les había anticipado algunos maravedises para preparar la conjuración contra el desterrado señor, en cuyo palacio tenía entrada y mesa, por ser el amolador de todas las herramientas de su majestad.
Pero, desgraciadamente, Rosas es tan envidioso, y tan diablo y revoltoso, que ya pretende al presente largarnos un buscapié para hacernos chamuscar, porque no le ha de agradar esta quietú; creamé.
Con la noticia de lo que ocurría púsose fray Rodrigo en viaje para América, y empezó por enviar desterrado a Guatemala al revoltoso de Lima; y como allá éste, unido al hermano Francisco, siguiese conspirando, cortó por lo llano expulsando a ambos de la orden.