revoltoso

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revoltoso, a

1. adj./ s. Se aplica a la persona que promueve disturbios o sublevaciones. provocador, rebelde
2. Que es travieso y alborotador es un niño revoltoso y desobediente pero simpático. enredador, inquieto
3. adj. Que tiene muchas vueltas y revueltas. intrincado
4. adj./ s. m. TAUROMAQUIA Se aplica al toro que no sale con limpieza de la suerte y se torna con rapidez hacia lo que acaba de acometer.

revoltoso, -sa

 
adj.-s. Sedicioso, alborotador.
adj. Travieso, enredador.
Que tiene muchas vueltas y revueltas; intrincado.

revoltoso, -sa

(reβol'toso, -sa)
abreviación
1. niño que no se mantiene quieto un bebé revoltoso y llorón
2. persona que se revela contra la autoridad o que ocasiona alboroto un estudiante revoltoso

revoltoso, -sa


sustantivo masculino-femenino
persona que se revela contra la autoridad o que ocasiona alboroto El director del colegio sancionó a un grupo de revoltosos.
Traducciones

revoltoso

/a
A. ADJ (= rebelde) → rebellious, unruly; [niño] → naughty, unruly
B. SM/F (= alborotador) → troublemaker, agitator
Ejemplos ?
No quería saber nada, por supuesto, de los yanquis, ni de Cuba, la revoltosa; no se detuvo en el Brasil más que para conocer sus puertos y la vegetación encantadora de su territorio, gustándole poco el habla portuguesa y los modales a la vez zalameros y rudos de esa gente, y en derechura vino a dar al puerto de Buenos Aires.
Cuando la inquieta mente Con el vapor vacile, Y revoltosa apile Fantasma de vapor, Veréis cómo, insensata, El ánima delira, Y voluptuosa aspira El ámbar del amor.
Y allí andaba la suelta mariposa, Libre de flor en flor volando ufana, Su librea ostentando revoltosa, De oro y de azul, de púrpura y de grana, Ya posaba en los altos mirabeles, Ya esquivaba al pasar las otras flores, Avergonzando lirios y claveles Sus puros y magníficos colores.
Ems. que la tierra se estuviese quieta, y no hiciese caso de gente revoltosa y levantisca. Yo no sé si se dió traslado á la tierra, ni si ella se dió por notíficada.
empezarán a hacerse tan revoltosas y desdichadas, cuanto con ellas son pacíficas y felices; así como el día en que empezó a dar a la Corretania libertades populares empezó a hacerse revoltosa y mucho más desdichada que lo era sin ellas.
Una de ellas era la de las hermanas de la puerta, que ensayaban un Tantum ergo Sacramentum, que debía cantarse en la iglesia vecina en una de noches del jubileo Circulante, y la otra era de la corista que tarareaba aquellas coplas de la Revoltosa: ::Cuando clava mi moreno ::Sus ojazos en los míos, ::Too el cuerpo se me enciende, ::Y me se pierde el sentío.
EN EL GOBIERNO DE ARROYO DEL RIO 1.941 La nación revoltosa del sur, que había venido sembrando el germen del totalitarismo extranjero desde años atrás, y nada conforme con las aspiraciones pacifistas del Ecuador y de toda la América, llevó la ingrata tarea de invadir las tierras de indiscutible ecuatorianidad, con toda la amplitud de su agresividad, desde el día 5 de Julio de 1.941.
A Perales le aseguran que Ogenio le engañó, dándole dinero de menos; a éste, que está, en efecto, relampagueando y que al fin tronará; a la pobre mujer, que realmente ha sido muy atrevesá y muy revoltosa, y que si pellizca al tío Juan, hace muy bien, porque ella se entiende...
Una idea libre, vaga, Turbulenta, revoltosa, Un fantasma de una cosa Que no hemos visto jamás; Una fosfórica llama Que nos sigue y la seguimos, Adelante si la huimos, Si la buscamos, detrás.
¿O es que tú mismo sigues ahora los caminos de los ladrones, tú amigo de los malvados?« – ¡En verdad, hermano mío!, dijo Zaratustra, es un tesoro que me fue dado: es una pequeña verdad lo que llevo. Pero es revoltosa como un niño pequeño; y si no le retengo la boca, grita a voz en cuello.
Alterose Mercurio, dio un salto de la cama al suelo, y hubo de perder el juicio hallándose a pie, esto es, sin talares, porque madama Terpsícore, la más juguetona y revoltosa de todas las nueve, había ido poco antes a la cama, pasito a pasito, y se los había quitado por hacerle rabiar.
Con el Teatro Lírico Nacional repondrían La viuda alegre (1963) y (1967); La princesa de las Czardas (1964); María La O (1964), (1978) y (1999); La verbena de la Paloma y La Revoltosa (1965); El conde de Luxemburgo (1966) y finalmente Cecilia Valdés (1998).