reverencia


También se encuentra en: Sinónimos.

reverencia

(Del lat. reverentia.)
1. s. f. Inclinación del cuerpo en señal de respeto o veneración al llegar ante el rey, hizo una reverencia.
2. Respeto que se tiene a una persona o a ciertas cosas, en particular a las sagradas contemplaba a la virgen con reverencia. veneración
3. RELIGIÓN Tratamiento que se da a algunos religiosos.

reverencia

 
f. Respeto que tiene una persona a otra.
Inclinación del cuerpo en señal de respeto.

reverencia

(reβe'ɾenθja)
sustantivo femenino
1. inclinación del torso que se hace para mostrar respeto Los súbditos hacían reverencias al rey.
2. desprecio admiración o respeto se siente por una persona o cosa Le tenían gran reverencia a su maestro.
Sinónimos

reverencia

sustantivo femenino
Traducciones

reverencia

bow, curtsy, reverence

reverencia

inchino, riverenza

reverencia

révérence

reverencia

eerbied

reverencia

reverência

reverencia

敬畏

reverencia

敬畏

reverencia

vördnad

reverencia

คารวะ

reverencia

SF
1. (= inclinación) → bow
hacer una reverenciato bow
2. (= respeto) → reverence
3. (Rel) Reverencia (tb Su Reverencia, Vuestra Reverencia) → Your Reverence
Ejemplos ?
después, al partir, él fue con gran reverencia, como es razón, a tomar la santa cruz, diciendo que la había de hacer engastonar en oro, como era razón.
Discurso Grave delito es dar muerte a cualquier hombre; mas darla al rey es maldad, execrable, y traición nefanda no sólo poner en él manos, sino hablar de su persona con poca reverencia, o pensar de sus acciones con poco respeto.
Vosotros, pueblos, estudiad reverencia y sufrimiento para el buen monarca y para el malo; que yo en tanto, si viere que vuestras mejoras son cosecha desta primera parte, agradecido trabajaré en la segunda, para que en el fin de Marco Bruto se reconozca el fin de los sediciosos y noveleros.
La cual, habiendo(la) visto, la obedeció este Cabildo con reverencia y acatamiento debido, el que se halla con el agradecimiento que es justo a la merced que Su Excelencia, en nombre de Su Majestad, ha hecho y hace a esta República, y mandaron que, para que en todo tiempo conste, se ponga dicha Provisión originalmente en este Libro, cosiéndose en él.
Le cubría la cabeza un rojo turbante (vaya a saber Alá dónde robado), y debía tener un hambre de siete mil diablos, porque cuando me vio aparecer con zapatos de suela de caucho y el aparato fotográfico colgando de la mano, me hizo una reverencia como jamás la habrá recibido el Alto Comisionado de España en el protectorado; y en un español magníficamente estropeado, me propuso, en las barbas de todos aquellos truhanes que, sentados en cuclillas, le miraban hablar: -Gran señor: ninguno de estos andrajosos merece escucharme.
a biblia enseña esto: No haréis para vosotros ídolos,ni escultura,ni os levantaréis estatua, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella; porque yo soy Jehová vuestro Dios.guardar mis dias de reposo, y tened en reverencia mi santuario.
Ocasión hubo en que visto por el superior se le aproximó éste y le dijo: —Hermano, a su cocina, que la comunidad no ha de almorzar avemarias y padrenuestros. —Descuide su reverencia, padre guardián, que de mi cuenta corre el almuerzo con todos sus ajilimójilis.
están ahí, 1 poema el amor triste apagado y enfermo se sufre con dolor y angustiada pasión, 1 poema viejo pascuero: gran negocio mundial muy bien inventado, 1 poema quebradas sureñas en verano soñadas, te sientes parte de su verdor y gozas con su encanto, 1 poema pocos humanos los conocen, 1 poema Valdivia tiene una hermosa hechicera que cautiva al que la vea, 1 poema es curioso ver como se entretienen y reverencia el papel...
Y también os sea lícito tener altar portátil, ccn la debida honestidad y reverencia, usando de él en cualquier lugar, aunque esté en entredicho por cualquiera autoridad, aunque sea Apostólica, con tal que vosotros no hayáis dado causa para el tal entredicho, y mucho menos si por vuestra causa se haya impuesto dicho entredicho Apostólico.
Yo repuse con señoril condescendencia, como si fuese un capellán de mi casa el Obispo de la Seo de Urgel: —¡Bien hallado, Ilustrísimo Señor! Y con una reverencia más cortesana que piadosa, besé la pastoral amatista.
Con aquella salida de sus orejas otorgaban honra y reverencia a los nuevos futuros seres; con la brotada de su lengua, les daba el poder de las palabras florecidas; con las de sus brazos, el esfuerzo y la valentía para construir un mundo mejorado; con la de sus muslos, la ligereza y la rapidez para moverse sobre la Tierra, cual XÓLOTL huyendo de la muerte en pos de la creación; con la de las pantorrillas, el equilibrio para no caer y sostenerse firme en su camino hacia la perfección.
Y cuando AXAYACATL hasta allí llegó exclamó potente: ¡Qué venga el OTOMI que me hirió la pierna! El otomí con gran miedo trajo entonces un grueso madero y la piel de un venado y con esto hizo reverencia a AXAYACATL.