retenida

retenida

s. f. Cuerda, palo u otro medio que se usa para guiar o contener la caída de un cuerpo.

retenida

 
f. Cabo, palo, etc., que sirve para contener o guiar la caída de un cuerpo.
Traducciones

retenida

SFguy rope
Ejemplos ?
Y la mujer se complace maternalmente -¡Oh Dolorosa!- en los carrillos redondos del cura, en su jovialidad y ríe con él, risa cándida, leve, pronto retenida, de niña seria.
Dicha multa será por cada planilla atrasada, sin perjuicio del pago de los recargos que por mora le hubieren sido impuestos conforme al Artículo 61, así como de las cotizaciones atrasadas, y de toda acción penal a que hubiere lugar por la apropiación indebida de las aportaciones personales de los trabajadores; 3.( De cincuenta (50) a quinientos (500) Lempiras, si el patrono deduce sus propias cotizaciones de los salarios de los asegurados, sin perjuicio de la restitución de la parte del salario indebidamente retenida...
La pena correspondiente a los delitos previstos en la presente Ley se incrementará entre un tercio y la mitad: 1º Si para la realización del hecho se hubiere hecho uso de alguna contraseña ajena indebidamente obtenida, quitada, retenida o que se hubiere perdido.
La chica, entonces, al sentir su mano apenas retenida por la de Morán al retirarse, dijo: —Óigame, don Máximo: yo soy una pobre muchacha, y nada puedo pretender.
Ellas, con la costumbre suya (pues costumbre lo hiciera el uso), 345 golpes de duelo se habían dado; de las cuales Faetusa, de las hermanas la mayor, como quisiera en tierra postrarse, se quejó de que rígidos estaban sus pies; hacia la cual intentando venir la brilante Lampetie, por una súbita raíz retenida fue; la tercera, cuando con las manos su pelo a mesar se preparaba, 350 arranca frondas; esta, de que un tronco sus piernas retiene, aquella se duele de que se han hecho largos sus brazos ramos; y mientras de ello se admiran, se abraza a sus ingles una corteza y por sus plantas, útero y pecho y hombros y manos, las rodea, y restaban solo sus bocas llamando a su madre.
Por correspondencia oficial se entiende toda correspondencia concerniente a la misión y a sus funciones. 3. La valija diplomática no podrá ser abierta ni retenida. 4.
70 Así que de los pies a los dedos su camino –el que entonces había cada una seguido– alarga y en la sólida tierra sus puntas precipita, e igual que cuando con los lazos, los que astuto escondió el pajarero, su pata ha enredado el pájaro y la siente retenida...
Ese informe sí no, está y es lo único que consta, es decir, lo que usted dice está confirmado e incluido en los legajos de la C.O.N.A.D.E.P., lo triste es no tener otro, otro elemento más, aparece alguno, fuera, fuera del Vesubio ?. LILIA MIRTA AGUSTINI.- No, pero yo no tuve, no estuve retenida, ni me detuvieron ni, o sea yo me pude escapar...
En la bella prisión, que ya no esplende, poco llevaba el alma retenida, cuando fue el tiempo en que la vi primero; y así corrí ligero (que era el abril del año y de mi vida) a recoger las flores que allí hubiese, pensando que a sus ojos tal pluguiese.
365 A él, desde lejos cuando por una horrible herida desmembrado Peleo lo vio: “mas tus ofrendas fúnebres, de los jóvenes el más grato, Crántor, recibe”, dice y con vigoroso brazo contra Demoleonte de fresno lanzó, de su mente también con las fuerzas, un asta, que de su costado el armazón antes rompió, y luego en sus huesos prendida quedó 370 temblando: saca él con su mano sin su cúspide el leño –éste también apenas le obedece–: la cúspide en el pulmón retenida queda.
Y la voz de Rosalía, estertórica, no parecía brotar de aquel pecho destrozado; parecía flotar en torno de ella como si fuese su alma retenida al cuerpo por una fibra sutilísima, pero ya desintegrada de aquellos míseros despojos, del que empezaba a emanar ese hálito inconfundible de la muerte con que el cuerpo da el último adiós a la vida.
De mis órdenes la demora lenta se aparte.” A él su abuelo, a él Atamante, a él la restante multitud de los suyos lo corren con sus razones y en vano por contenerlo se esfuerzan; 565 más áspera con la advertencia es, y se excita retenida y crece su rabia, y las moderaciones mismas perjudiciales eran: así yo al torrente, por donde nada se le oponía al él pasar, más dulcemente y con módico estrépito bajar he visto; mas, por donde quiera que un tronco o en contra erigidas rocas lo sujetaban, 570 espúmeo e hirviente y por el impedimento más salvaje iba.