Ejemplos ?
39. Y esta es la voluntad del que me ha enviado; que no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite el último día. 40.
3º 3º: diciendo Sant Pedro que hiciesen tres tabernáculos, sonó una voz del cielo que decía: (Este es mi Hijo amado, oídle); la qual voz, como sus discípulos la oyesen, de temor cayeron sobre las caras, y Christo nuestro Señor tocólos, y díxoles: (Levantaos y no tengáis temor; a ninguno digáis esta visión, hasta que el Hijo del hombre resucite).
Por esta esperanza, oh rey, soy acusado por los judíos. 8. ¿Por qué tenéis vosotros por increíble que Dios resucite a los muertos? 9.
Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en él, tenga vida eterna y que yo le resucite el último día.» 41.
39 Y esta es la voluntad del que me envió, del Padre: Que todo lo que me diere, no pierda de ello, sino que lo resucite en el día postrero.
El rico insistió: "No lo harán, padre Abraham; pero si alguno de entre los muertos fuera donde ellos, se arrepentirían." 31. Abraham le replicó: "Si no escuchan a Moisés y a los profetas, aunque resucite uno de entre los muertos, no se convencerán."
21 Mas él, conminándolos, mandó que á nadie dijesen esto; 22 Diciendo: Es necesario que el Hijo del hombre padezca muchas cosas, y sea desechado de los ancianos, y de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas, y que sea muerto, y resucite al tercer día.
8¡Qué! ¿Júzgase cosa increíble entre vosotros que Dios resucite los muertos? 9 Yo ciertamente había pensando deber hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret: 10 Lo cual también hice en Jerusalem, y yo encerré en cárcel es á muchos de los santos, recibida potestad de los príncipes de los sacerdotes; y cuando eran matados, yo dí mi voto.
Siguiendo más adelante, le llamó San Francisco segunda vez: ¡Oh hermano León!: aunque el hermano menor devuelva la vista a los ciegos, enderece a los tullidos, expulse a los demonios, haga oír a los sordos, andar a los cojos, hablar a los mudos y, lo que aún es más, resucite a un muerto de cuatro días, escribe que no está en eso la alegría perfecta.
¿ Por qué de mi vida un mundo está ligado, Por qué un ángel pálido bajó del cielo, Para que mi cuerpo resucite por su llama limpia, Por qué un genio cae en el cuerpo feo, Por qué cualquier ser del cielo está condenado Pasar una vida metido en pañales ?
Hemos dado ocasión para que, en el extranjero, se presente a México como un país en el que se perpetran los peores hechos; a que resucite la injusta y casi olvidada imagen del mexicano violento, irascible y empistolado; a que, al par que se informa de dolorosas verdades, también se nos calumnie.
Cuando al fin de muchos siglos sea necesario que todo el mundo resucite, ¿donde se encontrará la tierra á propósito para formar todos estos cuerpos?