Ejemplos ?
Dentro de un instante me besará, y lo que en nosotros fue sublime e insostenibe niebla de ficción, descenderá, se desvanceerá al contacto sustancial y siempre fiel de nuestros restos mortales.
Al escuchar el ruido de los grifos de cobre sellados contra el muro y destinados al riego cotidiano de aquellos restos mortales, el recuerdo del rodar del coche de caballos me vino a la memoria.
No he dicho restos mortales, porque no tengo noticias de que su excelencia pudiera dejarlos inmortales, y, por consiguiente, sobra el término diferencial; llegó la hora; el momento supremo; la salida del cadáver; los carruajes de los invitados no cabían en la espaciosa calle; a la mitad de ellos les había sido preciso colocarse en las inmediatas, formando grupos animados por el pataleo de los caballos, el jurar de los cocheros, las voces de los amos que los buscaban y el abrir y cerrar de las portezuelas.
Lo que no había pensado en vida de la joven quiso realizarlo después de muerta; anheló mirarla de cerca una vez al menos, y cuando supo que había llegado la hora del entierro, se dirigió lentamente al cementerio acompañado de Anselmo, Genaro y Santiago, que conocían sus amores y no habían querido separarse de él. Pronto se detuvo a la puerta del camposanto el coche que conducía los restos mortales de la infeliz joven.
Torrentes mil de sangre se cruzaron aquí y allí; las tribus numerosas al ruido del cañón se disiparon, y los restos mortales de mi gente aun a las mismas rocas fecundaron.
Oculta magistralmente sus defectos bajo la urbanidad de un hombre educado en el llamado beau monde, posee un talento casi asiatico para el disimulo y conoce mucho mejor a los hombres que la mayor parte de sus compatriotas." Por un decreto del Congreso de Nueva Granada los restos mortales de Bolívar fueron trasladados en 1842 a Caracas, donde se erigió un monumento a su memoria.
Luís Estrada, célebre catedrático de la Universidad de Alcalá, orador distinguido y que brilló en la época más gloriosa de aquella, dejó las descripciones de las vicisitudes por donde pasaron los restos mortales de San Sacerdote (San Martín de Finojosa) y su madre.
Estrada los colocó mejor que estaban de resultas de la inundación de 1558, y de paso reconoció y describió el sepulcro de D. Rodrigo y el estado de sus restos mortales.
¿Volveré los ojos a tantos establecimientos de beneficencia, creados los unos, y mejorados considerablemente los otros en su planta material, en su economía, y en la extensión de los bienes que derraman sobre los pueblos; desde el que recibe el niño tierno, fruto de enlaces ilícitos, o arrancado del seno maternal por la indigencia, hasta los que acogen al adulto en las enfermedades o en la destitución, y hasta los que conservan el depósito de sus restos mortales en sitios decentes y salubres?
Alfonso el Noble, como también los beneficios y riquezas que debió á las ilustres familias de los Finojosas, y mas tarde á los La Cerdas y Medinaceli, debo ceñir mi informe a lo que se refiere al sepulcro del Arzobispo y estado de sus restos mortales.
Al escuchar el ruido de los grifos de cobre sellados contra el muro y destinados al riego cotidiano de aquellos restos mortales, oí el rodar de un coche de caballos.
La desdicha llega al morir su esposo y regresa a México, su amada Patria con los restos mortales del compañero de su vida después de más de tres décadas de permanecer alejada del país.