resta


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resta

1. s. f. MATEMÁTICAS Operación aritmética de restar dos cantidades si ya has aprendido la suma, ahora te enseñaré la resta. sustracción
2. MATEMÁTICAS Resultado de la operación de restar la resta de cuatro menos uno es tres. resto

resta

 
f. mat. Operación de restar, que es una de las cuatro reglas fundamentales de la aritmética y del álgebra.

resta

('resta)
sustantivo femenino
1. suma operación aritmética de restar dos cantidades Todavía no ha aprendido a hacer restas.
2. resultado de la operación de restar La resta de 8 menos 2 es 6.
Sinónimos

resta

sustantivo femenino
1 (matemáticas) sustracción.
Traducciones

resta

الطرح

resta

изваждане

resta

减法

resta

減法

resta

odčítání

resta

subtraktion

resta

減算

resta

subtraktion

resta

SF (Mat)
1. (= sustracción) → subtraction
2. (= residuo) → remainder
Ejemplos ?
Al terminar este informe, dando cuenta de la manera cómo he desempeñado la honrosa comisión que me fué confiada, sólo me resta agradecer nuevamente á S.
Fueron en enristrar la lanza pares, que ambos apuntan a la frente opuesta; mas fueron luego en la virtud dispares, porque uno pasa y otro muerto resta.
En esta virtud, somos de parecer que ahora con las nuevas noticias de nuestra metrópoli, nada nos resta que hacer...
La matrona del Ogro también trata que huya, pero el rey resta en la cueva; que no le es sin Lucinda ir cosa grata y cada vez marcharse más reprueba.
Y de la diferencia y contrariedad de los dos sujetos, forzosamente se sigue que Tarquino mereció por sus delitos perder el reino que había heredado; y Julio César perpetuar por sus virtudes en sus sucesores el imperio que no tenía. Resta, después de haber enseñado la diferencia de los dos príncipes depuestos, señalar la diferencia (que no fue menor) entre los dos Brutos que intentaron las deposiciones del uno y del otro.
Quien poco a poco da noticia al pueblo de lo que pretende hacer, mitiga el incentivo de la novedad con que hierve y se dispara. Resta tomar su deposición a la magnanimidad jactanciosa y a la conveniencia de Julio César, y a aquel entendimiento que tenía por descanso el desprecio de todos los peligros.
Y hechos estos remates, pareciendoles a lod ichos Don Lope de Torres y Don Jacinto de Vaca, su tío, que ya tenían juego bastante para salir con su intento por estar los dichos tres Regidores todavía excomulgados y los dos Capitulares nuevos tan de su mano y disposición, por haber pagado dicho Don Jacinto de Vaca los tercios de los dos oficios y obligándose a la seguridad de la resta de ellos, negociratrion con Juan Mendoza, Depositario General de la Ciudad, a que él, como Capitular más antiguo que dijo ser, convocase a capítulo a Diego de la Banda, Regidor, su primo hermano, y a los dos capitulares nuevos; el uno primo hermano de los dichos Juan de Mendoza y Diego de la Banda.
Posesos de un amor tan de sí mismos se olvidan del demás por qué se vive y aislados en su roca primitiva se creen los protozoarios siempre vivos en su ciega fantasía de orangutanes sedientos de poder a penas usufructuando huesos Si acaso comprendieran el esquema que diseña fugaz su mente insana -la muerta carcajada enhiesta- tal vez ajustarían las cuentas y entenderían… -simios erguidos- la suma de la resta.
Pese a ello, me complace informar que ya podemos presentar resultados concretos en diversas áreas del desempeño público; hemos reducido trámites y tiempos de respuesta para la revisión de planos constructivos, el otorgamiento de permisos sanitarios, el registro de exportadores y otros más. En lo que resta de este año, el tiempo de inscripción y apertura de un negocio pasará de 120 días a menos de 20.
FEDERICO: ¿Otra vez? GENARO: Otra vez mi ruin locura me acosa más temible y más funesta, Federico, y morir sólo me resta. FEDERICO: ¿Morir?, ¡Voto va Dios!, ¿y esa María que veo al concluir, del genio aborto, que la pasada edad envidiaría y que Canova contemplara absorto?
¡Ay de mí!» Y del espacio infinito allá en el vacío extenso, se propaga en eco inmenso aquel último ¡ay de mí!, y yo pienso que dentro del caos denso de mi cerebro, repito aquel flébil ¡ay de mí! Así vivo: esta es mi historia; mi postrera Rosa es ésta; he aquí lo que me resta de mis flores…, ¡ay de mí!
Sólo me resta decirte que presto se acomodó a las costumbres de Europa, y convino en que es mejor que tener cincuenta esclavas que maldicen su opresión, tener una mujer sola con cariño y con honor.