responso

(redireccionado de responsos)

responso

(Del lat. responsus, respuesta.)
1. s. m. RELIGIÓN Oración que se dice por los difuntos la viuda lloró al escuchar el responso.
2. coloquial Regañina, bronca el jefe me echará un buen responso cuando lo sepa. reprimenda

responso

 
m. liturg. Rezo por los difuntos.
fam.Reprensión, reprimenda.
Traducciones

responso

SMprayer for the dead
Ejemplos ?
El novio no saltó a la fosa como Hamlet el dinamarqués, a decir disparates y echar bravatas filosóficas: era demasiado cristiano para cometer tamaña atrocidad; pero mientras se cantaron los responsos y el cura roció con agua bendita la linda cara de la muerta, mientras se tapó el ataúd y se dio tierra para colmar la zanja, allí se estuvo el futuro esposo con los ojos fijos en aquel rostro celestial que iban a disputarle los gusanos del sepulcro, oyendo el sordo ruido de las palas, absorto y hecho de piedra.
A las nueve de la noche se realizaba el transporte del cadáver a la iglesia, en cuyo cementerio o bóveda debía ser sepultado al día siguiente, después de la respectiva misa de requiem, responsos e hisopazos.
Dije azucena; en fin, no pude menos; que el concepto me vino de a paleta; y así, ningún poeta, aunque sea el mejor de los mejores, diga: «No beberé de aquestas flores.» Llevaba su perico, y bien arguyo, que no es poca alabanza decir suyo; que hay perico tan vano, que blasona que desciende de un muerto su persona, y esto es de manera, que, llegándome ayer a una mollera, me dio un tufo de kyries el cabello, con ponerme de lejos para olello, y de responsos rancios y podridos saqué encalabriados los sentidos; mas, como la piedad en mí no falta, a su lado me puse, y en voz alta a todos les suplico que den para enterrar aquel perico.
Oye; verás esta viuda, que por defuera tiene un cuerpo de responsos, cómo por de dentro tiene una ánima de aleluyas; las tocas negras y los pensamientos verdes.
Al terminarse los responsos, cuando Fray Lope Castellar se volvía para bendecir a los fieles, alzáronse en tropel algunos mercenarios de mi escolta, apostados en la puerta durante la misa, y como gerifaltes cayeron sobre el presbiterio, apri-sionando a un mancebo arrodillado, que se revolvió bravamente al sentir sobre sus hombros tantas manos, y luchó encorvado y rugiente, hasta que vencido por el número, cayó sobre las gradas.
Nuestro don Gil reflexionó que el finado le había pedido muchas gollerías; que podía entrar en la fosa común sin asperges, responsos ni sufragios; y que, en cuanto a ropaje, bien aviado iba con el raído pantalón y la mugrienta camisa con que lo había sorprendido la flaca.
Quejas ahogadas, silabeo de oraciones en voz baja, grave salmodia de responsos, abrasadores lágrimas de arrepentimiento, sofocados suspiros flotaban en el ambiente como seres incorpóreos, como moléculas del incienso evaporado en el aire, como átomos de mirra quemada ante el ara; dijérase que las almas de cuantos allí imploraron del Cielo paz o perdón se habían quedado cautivas en el círculo de los altos muros de la capilla.
Los brazos de la caridad abrieron una fosa en el cementerio vecino, y mi cuerpo rígido, sirviéndole de mortaja estos mismos hábitos popularizados olim por la literatura y las artes del país en romances, estampas y relieves, hundióse en ella bajo un montón de tierra apisonada al fúnebre compás de dos responsos que la piedad de un cura pobre entonaba de limosna.
El son de las campanas llenaba el aire, y el grave cántico de los clérigos parecía reposar en la tierra, donde todo es polvo y podredumbre. Jaculatorias, misereres, responsos caían sobre el féretro como el agua bendita del hisopo.
Miré a Musarelo que permanecía ante mí con un gesto impasible y bufonesco: -¿Pues entonces qué pretende ese padre capuchino? -Rezaros los responsos, Excelencia.
No dirá aunque la asierren, estoy preñada en tres ó quatro meses: pero dirá: dos en tres, dos en cinco, dos en nueve y al cabo añadirá, yo me entiendo, que para eso se hizo el chiste. En las visitas no dirá, arrastre esa silla, que es ajusticiarla, dirá: aproxîma requiem, sin temor de los responsos.
Los vitigudinenses parecían de raza de inmortales: todos llegaban a viejos, y hacían la morisqueta del carnero lo más tarde que posible les era. Así es que el cura y el sacristán poco o nada pelechaban con misas de San Gregorio, responsos, entierros y cabos de año.