responso

responso

(Del lat. responsus, respuesta.)
1. s. m. RELIGIÓN Oración que se dice por los difuntos la viuda lloró al escuchar el responso.
2. coloquial Regañina, bronca el jefe me echará un buen responso cuando lo sepa. reprimenda

responso

 
m. liturg. Rezo por los difuntos.
fam.Reprensión, reprimenda.
Traducciones

responso

SMprayer for the dead
Ejemplos ?
La inhumación de su cadáver se realizó en el monumento erigido en su honor en la plaza del Rey. El responso fue dirigido por el obispo de Madrid y los rezos por el sacerdote de Trujillo.
Las prosas: en los entierros, en el camino desde la casa del difunto hasta la iglesia, se hacían tres paradas en las que se rezaba un responso por el alma del difunto, antes de la misa de corpore insepulto.
Ese primer toque, precedido del correspondiente responso, es recibido por el Alcalde desde el balcón, en representación del pueblo de León.
Por testimonios orales sabemos que las ruinas tenían una planta rectangular con pequeño pórtico, que también aparece mencionado en el Libro de Bautizados de la parroquia como lugar de frecuente exposición de recién nacidos. Así como que en las procesiones fúnebres se hacía una parada en la ermita para rezar un responso.
―Aura viene lo mejor, Pare la oreja, amigazo. El Diablo dentró a retar Al Dotor, y entre el responso, Le dijo: "¿Sabe que es zonzo?
Un hombre de aventajado talle, con la frente vendada y el tabardo sobre los hombros, se destacaba en la puerta de mi alcoba. Su voz levantóse grave como en un responso: —¡Saludo al ilustre prócer y deploro su desgracia!
Era del todo imposible acabar, no una conversación, sino una frase, sin que tía Ignacia se la cortara con algún responso; cualquier inocente guiñada topaba, a la fija, con los ojos, medio zarcos por la vejez, pero relucientes todavía y siempre furibundos, de la tía.
Desde el púlpito, un fantoche cruje un responso malsano, y se adelanta un Hermano, y en cavernosas secuencias le rinde tres reverencias con la cabeza en la mano.
Procedí, como era natural, a reparar las averías, y subió la cuenta de gastos a cuatro mil reales. Consiguientemente, en cerca de cuatro años no se cantó un responso ni se dijo una misa por las Ánimas en la iglesia del pueblo.
Había vivido poco, ignorando todavía que a los ausentes, lo mejor que les pueda suceder, es que no se acuerde nadie de ellos, y prestando más y más el oído, oyó que uno tras otro, como frailes en responso, los peludos cantaban sus glorias y las de su familia, pero de singular modo, no dejando un vicio, un defecto, un ridículo, que no atribuyeran a ella o a alguno de sus más queridos deudos.
Y lo mejor es que nadie nos puede ver: las criadas porque dicen que las guardamos; los señores porque los gastamos; los criados porque nos guardamos; los de fuera por el coram vobis de responso, y tienen razón, porque ver una de nosotras encaramada sobre unos chapines, muy alta y muy derecha, parecemos túmulo vivo.
No hablemos de los días de labor, porque en éstos se daba por muy contento el que de nosotros sacaba permiso para ayudar una misa en Consolación o para cantar un responso con los Padres de San Francisco; pero llegaba el domingo ¡válgame Dios!