resoluto


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resoluto, a

(Del lat. resolutus.)
1. adj. Que actúa con resolución o audacia es un hombre muy resoluto ante la vida. decidido, resuelto
2. Que tiene facilidad y destreza para hacer una cosa es muy resoluto en su trabajo. diestro, hábil inexperto
Traducciones

resoluto

resolute

resoluto

risoluto

resoluto

حازم

resoluto

坚决

resoluto

堅決

resoluto

단호한

resoluto

ADJ = resuelto B
Ejemplos ?
Extra - ('que rebasa'): extra muros, fuera del recinto de la ciudad. In -, im -, i - ('no'): in frecuente, no frecuente; im probable, no probable; ir resuelto o ir resoluto, no resuelto.
Una melodía de oboe y clarinete representa los dolorosos deleites del héroe. El último tema es pentatónico y resoluto. Con todos estos elementos, Liszt teje una estructura musical grandiosa y poderosa.;Segundo movimiento Margarita Este lento movimiento esta en la tonalidad de sol sostenido mayor.
La armadura de los Manos de Hierro es negra y su emblema es una mano blanca rodeada por una rueda dentada. Comandantes Cada comandante es un líder resoluto, muy veterano en todos los aspectos de la guerra.
¡O yo pierdo el nombre que tengo, o hago entrar en vereda a los corretones!» Más quemadas aún que el rey Resoluto I estaban las solteras y las casadas de la Corretania con la vida que traían sus señores novios y maridos.
Decidido el rey Resoluto I a poner pies en pared para acabar de una vez con la afición de los corretones a ganarse la vida andando siempre a salto de mata en vez de ganársela trabajando honradamente...
Al oír esto, el rey Resoluto I se quedó un momento parado, reflexionó, y encandilándosele los ojos de alegría, exclamó: -¡Habla usted con cabeza, abuelito, habla usted con cabeza!
El sucesor de Resoluto I, que tomó el nombre de Choriburu no sé cuantos, era dignísimo de este nombre, perteneciente a la lengua ibérica y equivalente a Cabeza de Chorlito.
Las Memorias de la Corretania que yo, como soy tan valiente, encontré donde fray Pedro de Loibe, como era tan candoroso, creía haber cuerpo santo, dan un salto de más de medio siglo, pues al volver a hablar del rey Resoluto I nos le presenta ya muy anciano, aunque no tanto como el cañoño que sabemos se echó de consejero poco después de su advenimiento al trono corretánico.
La Corretania había experimentado transformación maravillosa en el reinado de Resoluto I, fuese por el justo medio que este monarca había adoptado en punto a libertades populares, o fuese (como yo creo, por más que los filántropos lo lleven a mal) por haberse puesto en práctica en la subpenínsula el ingenioso medio ideado por el cañoño para impedir el correteo.
Y Alberto Dupont completó, en una hora de conversaciones con gentes de allá, los datos que ya tenía sobre la calidad y ubicación probables de su lote, bastante para sentir nacer y crecer en su pecho de neófito audaz, el irresistible arranque que cambia los destinos del hombre resoluto, y le abre los arduos caminos de la fortuna; y juró, al ver perderse en el horizonte, el penacho negro del vapor, que el primero que saliese lo contaría, costase lo que costase, entre sus pasajeros.
Y resoluto, entra en la corriente; el viajero estira los pies en el guarda-lodo, con el agua hasta cerca del asiento, tratando de conservar el pulso firme y el corazón sereno.
Es cierto que su ayuda era algo platónica, y cuando, viendo al patrón con una herramienta cualquiera en la mano, se le acercaba, diciendo: «Preste, patrón», y se la quitaba con gesto resoluto -como si fuera deshonra para él dejar un momento que el patrón se cansara en trabajar, en su presencia-, era generalmente puro ademán; ¡pero lo hacía tan bien y con tanta sinceridad aparente!