Ejemplos ?
Llámase José Mercedes Tamariz, aunque generalmente se le conoce por él Tuerto si bien él se requema cuando oye el mote y la empren- de á puñetazo limpio con el burlón.
Estar un hombre presenciando que a una mujer la hacen tajás, y dejarlo... vamos, que se le requema a uno la sangre. Yo en jamás le levanté la mano ni a mi madre ni a mis hermanas cuando vivía con ellas.
Cual en mitad de la noche, sufriendo el rigor del viento y de las lluvias, acecha el lobo una llena majada, rugiendo en derredor de la cerca, mientras los corderillos balan seguros debajo de sus madres; él, rabioso, ceba su saña en la ausente presa, devorando por la larga hambre y la sed de sangre que requema en sus fauces; no de otra suerte arde en ira el Rútulo, mirando los muros y los reales; el dolor abrasa sus huesos; todo se le vuelve discurrir un medio de penetrar en la plaza, de arrancar de sus empalizadas a los encerrados Teucros, y sacarlos a campo raso.