Ejemplos ?
Cierto que en aquella época ocurrían también muchas cosas repugnantes y horribles, como el suplicio de la rueda, y el derramamiento de sangre; pero todos aquellos horrores tenían algo de atrayente, de estimulante.
Toda clase de necesidades han padecido los ejércitos, hasta vivir a veces de las raíces de las hierbas, y saciar el hambre con cosas repugnantes de nombrar.
Giró la puerta al fin sobre sus gonces Y dió paso su hueco á un enlutado (194) Que entró sin ceremonia y escoltado Por multitud de incógnitas figuras Fantásticas y feas, A cuyas repugnantes cataduras Daban color sus azufradas teas.
Salomón nos da un ejemplo de ello, y debido a eso se produjeron naturalmente en los pobres, los repugnantes vicios de que la misma Biblia nos habla, acarreando el consiguiente rebajamiento en las costumbres, cuyas víctimas de preferencia lo fueron las mujeres.
Las aves de corral adquirieron un color gris y murieron rápidamente. Los cerdos engordaron desordenadamente y luego empezaron a experimentar repugnantes cambios que nadie podía explicar.
Esas masas estaban felices de que ustedes acudieran aquí, porque esto nos daría la oportunidad de reafirmar frente a todos ustedes que la esclavitud, el colonialismo y el racismo son fundamentalmente repugnantes.
Toda la pretendida literatura socialista y comunista que circula por Alemania, con poquísimas excepciones, profesa estas doctrinas repugnantes y castradas .
Viejos verdes, niñas cursis, mamás grotescas, canónigos egoístas, pollos empalagosos, indianos soeces y avaros, caballeros sospechosos, maníacos insufribles, enfermos repugnantes, ¡peste de clase media!
En vez de hablarme de cosas que me distraigan un poco, me pregunta incesantemente pormenores de mi mal, e insiste en los más repugnantes.
Lo primero que lamenta un hombre honrado en Mabille, al ver aquellas beldades, hez de la sociedad, verdaderos sepulcros blanqueados, entregarse a los más repugnantes alardes de impudor, entre las frenéticas dislocaciones del obsceno cancán, es que a tanto y tan asqueroso vicio se haya erigido un templo tan hermoso; y como consecuencia de tan oportuna lamentación, échase uno a considerar lo que aquello sería y el apacible deleite que ofreciera si, en lugar de las turbas de impúdicas artificiales bellezas que se subastan allí, haciendo, para lograrlos mejor, una repugnante gimnasia, lo poblaran mujeres honradas y de buena educación.
El primer puncto: es necessario que todas cosas, de las quales queremos hacer elección, sean indiferentes o buenas en sí, y que militen dentro de la sancta madre Iglesia hierárchica, y no malas ni repugnantes a ella.
El entorno ciertamente contrastaba de un modo bastante fuerte con el de tales edificios de mi época, encerrados, como generalmente lo estaban, en un laberinto de repugnantes callejones y patios oscuros y húmedos que eran nauseabundos depósitos de olores fétidos, que eran retenidos allí dentro por elevados muros que no dejaban pasar la luz.