repugnancia


También se encuentra en: Sinónimos.

repugnancia

1. s. f. Sensación física muy desagradable que producen ciertas cosas, por su olor, sabor, tacto o sólo con mirarlas el sucio lavabo me dio mucha repugnancia. asco, repelús
2. Sentimiento de rechazo hacia una persona o una cosa sus constantes bravuconadas me producen repugnancia. aversión, repulsión
3. Resistencia o desagrado con que se hace o consiente una cosa iré a pedirle perdón pero lo haré con repugnancia. agrado, ganas
4. FILOSOFÍA Incompatibilidad entre dos atributos o cualidades de una misma cosa.

repugnancia

 
f. Oposición y contradicción entre dos cosas.
Tedio, aversión.
Aversión que se siente o resistencia que se opone a consentir o hacer una cosa.
filos. Incompatibilidad de dos atributos o cualidades de una misma cosa.

repugnancia

(repug'nanθja)
sustantivo femenino
1. sensación física muy desagradable que producen ciertas cosas, por su olor, sabor, tacto o sólo con mirarlas Me da repugnancia verle comer con las manos tan sucias.
2. sentimiento de rechazo hacia una persona o una cosa Me produce repugnancia ver cómo trata a su mujer.
3. contradicción entre dos cosas Existe una repugnancia evidente entre sus opiniones.
Traducciones

repugnancia

Abscheu

repugnancia

dégoût

repugnancia

nojo

repugnancia

الاشمئزاز

repugnancia

αηδία

repugnancia

отвращение

repugnancia

厌恶

repugnancia

厭惡

repugnancia

afsky

repugnancia

גועל

repugnancia

嫌悪感

repugnancia

SF
1. (= asco) → disgust, repugnance; (= aversión) → aversion (hacia, por to)
2. (= desgana) → reluctance
lo hizo con repugnanciahe was loathe to do it
3. (moral) → repugnance
Ejemplos ?
Mientras me acercaba experimenté una extraña sensación de repugnancia, y sólo me decidí a hacerlo porque mi tarea me obligaba a ello.
¡No sé; pero hay algo que explicar no puedo, que al par nos infunde repugnancia y duelo, a dejar tan tristes, tan solos los muertos.
Una niebla tenue, espectral, a lo largo del agua, le inspiró miedo y repugnancia; en lugar de atravesar el arroyo por segunda vez en la dirección en que había venido, le dio la espalda y avanzó hacia el bosque sombrío que lo cercaba.
Lo aprehendió llena de repugnancia y lo arrojó lo más lejos que pudo, con tan mala suerte y tino, que fue a caer en la cabeza de un campesino que distraídamente sembraba en su chinampa.
n los rincones húmedos de las viviendas miserables, se producen seres obscuros, viscosos, las más de las veces torpes, que empeñan también la lucha por la vida, explotando el medio que los produce, el lodazal infecto, mefítico y malsano, sin el cual su existencia no vendría a provocar la repugnancia de otros seres que se desarrollan en medios diferentes.
Al hablar así, el conde luchaba entre su repugnancia a los modernos refinamientos y a las prescripciones científicas, y su conciencia, que le decía que eran las pieles infestadas lo que había contagiado seguramente al morriñoso que veía, y probablemente al febricitante que en la isba aguardaba socorros.
¿No es extraño que la humillación, que causa tan invencible repugnancia a la criatura, parezca ser la única cosa creada que tenga atractivos para el Creador?
Mas Corebo, de noble y gentil uso, no lo pudo escuchar sin repugnancia: lo acusó de traidor, y se le opuso con palabra y acción en consonancia.
Consta, al contrario, que aquella varona no gastó en su vida más arma que la vara de aguijón que le servía para picar a los bueyes y al peludo rocín en que cabalgaba. Éranle antipáticos a Pepona los medios violentos, y al derramamiento de sangre le tenía verdadera repugnancia.
De lo que había visto y oído extraje la conclusión de que el artista, movido por algún inexplicable capricho del destino, o presa quizá de un acceso de pasión tan entusiasta como fantástico, se había unido a una persona por completo inferior a él, y que no había tardado en sucumbir a la consecuencia natural, o sea a la más viva repugnancia.
Entretanto, doña Teresa, y sobre todo la locuacísima Rosa (que cuidó mucho de nombrar varias veces a su ama con los dos títulos en pleito), enteraron, velis nolis, al ceremonioso Marqués, de todo lo acontecido en la casa y sus cercanías, desde que la tarde anterior sonó el primer tiro hasta aquel mismísimo instante, sin omitir la repugnancia de don Jorge a dejarse cuidar y compadecer por las personas que le habían salvado la vida...
Acepté el apellido Simpson con cierta repugnancia, porque el mío, el verdadero, Froissart, tiene razones para un perdonable orgullo, pensando en fundar mi descendencia desde el inmortal autor de las "Crónicas".