repente


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repente

(Del lat. repens, -tis, súbito.)
1. s. m. Movimiento o impulso súbito e inesperado le dio un repente y le pegó un bofetón. arrebato, pronto
2. de repente loc. adv. De manera inesperada e imprevista estábamos en la playa y de repente se puso a llover. de pronto

repente

 
m. fam.Movimiento súbito o no previsto de personas o animales.
De repente. loc. adv. Prontamente, sin preparación.

repente

(re'pente)
sustantivo masculino
movimiento o impulso imprevisto y repentino En un repente perdimos la ruta y el control del automóvil.
de manera imprevista y repentina Estábamos hablando y de repente comenzó con sus convulsiones.
Sinónimos

repente

sustantivo masculino
2 arrebato, impulso. reflexión.
Ejemplo: en uno de sus repentes, se levantó y empezó a insultarnos.

Traducciones

repente

start

repente

plötzlich

repente

plotseling

repente

فجأة

repente

nagle

repente

pludselig

repente

갑자기

repente

plötsligt

repente

SM
1. (= movimiento) → sudden movement, start (fig) (= impulso) → sudden impulse
repente de irafit of anger
2. de repente (= de pronto) → suddenly; (= inesperadamente) → unexpectedly
3. (Méx) (Med) (= acceso) → fit; (= desmayo) → fainting fit

repente

m de — suddenly
Ejemplos ?
Al manejar los papeles, al calcular probabilidades de liquidación, establecíase entre los dos una intimidad chancera, que se convertía de repente, por parte de Anita, en afición inequívoca.
Hacia otra parte, entretanto, dos africanas llevaban arrastrando las entrañas de un animal; allá una mulata se alejaba con un ovillo de tripas y resbalando de repente sobre un charco de sangre, caía a plomo, cubriendo con su cuerpo la codiciada presa.
Quien esté iniciado en los misterios del amor hasta el punto en que estamos, después de haber recorrido en un orden conveniente todos los grados de lo bello, llegado al término de la iniciación, descubrirá de repente una maravillosa belleza...
De repente caía un bofe sangriento sobre la cabeza de alguno, que de allí pasaba a la de otro, hasta que algún deforme mastín lo hacía buena presa, y una cuadrilla de otros, por si estrujo o no estrujo, armaba una tremenda de gruñidos y mordiscones.
Y, después de esperar hasta que creyó oír al Conejo justo debajo de la ventana, abrió de repente la mano e hizo gesto de atrapar lo que estuviera a su alcance.
Una tremenda avenida se precipitó de repente por el Riachuelo de Barracas, y extendió majestuosamente sus turbias aguas hasta el pie de las barrancas del Alto.
Al terminar de hablar Sócrates llovieron sobre él las alabanzas, pero Aristófanes se disponía a hacer algunas observaciones porque Sócrates en su discurso había hecho una alusión a una cosa que él había dicho, cuando de repente se oyó mucho ruido en la puerta exterior y fuertes golpes redoblados en ella; al mismo tiempo se pudieron distinguir voces jóvenes que debieron haber bebido más de lo conveniente y la de una tocadora de flauta.
No tengo reloj. Entonces me di cuenta de repente de que las farolas de gas estaban apagadas. Sabía que en esta época del año las apagaban pronto, antes del amanecer, por economía; pero aún tardaría tanto en amanecer...
Cierto inglés, de vuelta de su saladero vadeaba este pantano a la sazón, paso a paso, en un caballo algo arisco, y sin duda iba tan absorto en sus cálculos que no oyó el tropel de jinetes ni la gritería sino cuando el toro arremetía al pantano. Azoróse de repente su caballo dando un brinco al sesgo y echó a correr dejando al pobre hombre hundido media vara en el fango.
Mas de repente una voz ruda exclamó: aquí están los huevos, sacando de la barriga del animal y mostrándolos a los espectadores, dos enormes testículos, signo inequívoco de su dignidad de toro.
He aquí la causa de que no nos sobre tiempo para pensar en la filosofía; y el mayor de nuestros males todavía es cuando nos deja algún ocio y nos ponemos a meditar, interviene de repente en nuestros trabajos, nos perturba y nos impide discernir la verdad.
Asegura el Doctor, hombre eminente, que, sin duda ninguna, el frío insano produjo una neuralgia de repente, en un nervio que llega hasta la mano, que en todos los mortales es mediano y en Vuestra Majestad es excelente.