Ejemplos ?
En suma, que me sentía, gracias a la embriagadora belleza que me rodeaba, en paz perfecta conmigo mismo y con el universo; y aun sospecho que en mi perfecta beatitud y en mi total olvido de todo el mal terrestre, había llegado a no encontrar tan ridículos a los periódicos que pretenden que el hombre nació bueno, cuando, renovadas las exigencias de la materia implacable, pensé en reparar la fatiga y en aliviar el apetito despierto por tan larga ascensión.
El nombramiento de Frank Larue, renombrado activista de derechos humanos, como Presidente de la Comisión Presidencial de Derechos Humanos (COPREDEH) ha contribuido a proveer a esta institución de energías renovadas.
A pesar de los esfuerzos realizados para reducir el número de licencias otorgadas a particulares (19.500 licencias no fueron renovadas en 1999), actualmente quedarían cerca de 31.000 licencias vigentes.
Piensa cuantas temeridades harías por el dinero, cuantos trabajos pasarás por los honores; bien procede que tientes alguna cosa por el ocio; además, entre los afanes de gobernar provincias y magistraturas ciudadanas, envejecerás dentro del tumulto y las agitaciones siempre renovadas, que de ninguna temperancia puede escapar, ni ninguna tranquilidad de vida.
La organización burocrática tradicional, creada esencialmente para el ejercicio de potestades públicas en aplicación de las leyes y reglamentos, se ha fragmentado en una pluralidad de entidades y organismos de muy diverso tipo, dedicadas unas a la prestación de servicios directos a la ciudadanía y otras al ejercicio de renovadas funciones de regulación y control.
Las mesas directivas de las cámaras y de sus comisiones permanentes serán renovadas cada año, para la legislatura que se inicia el 20 de julio, y ninguno de sus miembros podrá ser reelegido dentro del mismo cuatrienio constitucional.
Un día trajo el zorro y depositó al lado de las hojas, cuidadosamente renovadas por él durante la noche, a una gallina degollada; y cuando hubo bastante gente junta, la ofreció con palabra trémula de emoción al Ser, a la vez terrible y protector, pidiéndole en cambio su ayuda en este mundo de penas y su protección en el otro...
Era fuerte, mas estaba solo; tenía que luchar contra la humanidad innumerable, contra las humanidades renovadas en cada siglo, inquietas; diversas, imprevistas; contra las humanidades lejanas que no alcanzó a poseer bastante pronto; contra las ideas, los caprichos y las locuras; contra la marcha insensible de lo desconocido; contra lo infinitamente pequeño, contra el azar y la fatalidad.
Y en lugar de la riqueza exuberante de que, con ayudar en algo a la benignidad del clima y a la generosidad de la tierra, podría gozar, el pastor pampeano parece preferir el acostumbrado cuadro de miserias siempre renovadas, que sólo debe a su incurable indolencia, a su fatalismo innato.
Yo luego que tomé aquella sábana y vi los adres, me helé y torné como una piedra, ni más ni menos que una de las otras estatuas o columnas que estaban en el teatro; y no torné en mí hasta que mi huésped Milón llegó y me echó la mano para llevarme, y renovadas otra vez las lágrimas y sollozando muchas veces, aunque no quise, mansamente me llevó consigo; y por las callejas más solas y sin gente, por unos rodeos, me llevó hasta su casa, consolándome con muchas palabras, que aún el miedo y la tristeza no me había salido del cuerpo.
Sucre Pérez Castro estaba ya de Director-Gerente, haciendo la entrega al País de una obra de vigoroso crecimiento periodístico, orientada firmemente con luces de experiencia y ejemplar serenidad; respaldada con lecciones de nobles luchas y renovadas victorias; tanto como, nutrida íntimamente en su fibra del ideal de su ilustre Fundador: que dejó dignificada su tarea al consolidar la posición del Diario "EL UNSVERSO", como Vecero de una nueva doctrina periodística y como Portador genuino de un brillante mensaje, pleno de verdad, de justicia social y de libertades públicas proclamadas con pasión sincera y patriótica.
Es indescriptible el sentimiento de fracaso que producía ese bulto de papel sucio, abandonado en el patio oscuro, con las ataduras renovadas, lleno de barro en los cantos, manchado de sangre y de grasa, debido a que el carnicero lo había revuelto despiadadamente con las manos pringosas.