reja


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reja

(Del lat. regula, barra de metal.)
1. s. f. AGRICULTURA Instrumento de hierro que forma parte del arado, que rompe y remueve la tierra.
2. AGRICULTURA Labor o vuelta que se da a la tierra con el arado.
3. rejas vueltas AGRICULTURA Se usa para expresar que entre dos pueblos colindantes hay comunidad de pasto o de labor.

reja

(De origen incierto.)
1. s. f. CONSTRUCCIÓN Armazón de barras de hierro o de madera que se pone en las ventanas, puertas o en un recinto para impedir el acceso a él o como elemento decorativo después del robo, protegieron las ventanas con rejas.
2. entre rejas loc. adj/ loc. adv. coloquial En la cárcel pasó varios años entre rejas por robo.

reja

  (del l. regula, barra de hierro plana)
f. agr. Pieza de hierro del arado, para romper y revolver la tierra.
fig.Labor o vuelta dada a la tierra con el arado.

reja

  (del cat. reixa)
f. Red formada de barras de hierro de varios tamaños y figuras, que se pone en diversas aberturas para seguridad o adorno.

reja

('rexa)
sustantivo femenino
pieza de hierro del arado que sirve para remover la tierra La reja del viejo arado está oxidada.

reja


sustantivo femenino
armazón de barras de hierro o de madera que se pone en las ventanas y otras aberturas para seguridad o adorno Pintaremos de blanco las rejas del jardín.
en la cárcel Pasó varios años entre rejas por su crimen.
Traducciones

reja

Gitter

reja

ตะแกรง

reja

SF
1. [de ventana] → bars pl, grille; [de cercado] → railing
entre rejas estar entre rejasto be behind bars
meter a algn entre rejasto put sb behind bars
2. (Rel) → screen
3. (Agr) reja del aradoploughshare, plowshare (EEUU)
4. (LAm) (= cárcel) → prison, nick
5. (Méx) (Cos) → darn, darning
6. (Cono Sur) (Agr) → cattle truck
Ejemplos ?
Las tierras no cultiva nadie, se mullen los cuellos de los novillos, no, humilde, con los curvos rastrillos se purga la viña, no la hoz atenúa, de los podadores, del árbol la sombra, 41 no el terrón arranca con la inclinada reja el toro, 40 sucia robín los desiertos arados recubre.
Abdalá el Susi, que así se llama nuestro peregrino del turbante verde, terminó por detenerse bajo el alero de cedro labrado de un fortificado palacio, junto a una reja de barras de hierro anudadas en los cruces, tras la cual brillaba una celosía de madera laqueada de rojo.
Así las cosas, una mañana, sobre si debían abrirse o no los cristales de la reja de la alcoba, por hacer un magnífico día de primavera, mediaron entre don Jorge y su hermosa enemiga palabras tan graves como las siguientes: EL CAPITÁN.-¡Me vuelve loco el que no me lleve usted nunca la contraria, ni se incomode al oírme decir disparates!
Mas ¡ay! que al pie de tu reja en vano el poeta llora, Tú no le escuchas, señora, Que es importuna su queja. Ni sus denuestos te irritan, Ni te dueles de tu llanto, Ni los ayes de su canto Ese corazón agitan.
Y tan joven, tan apuesto, tan bello y con fama tal, dueño de tan buen caudal y a cualquier lance dispuesto, era en todos los partidos, entre rondas y querellas, el cucú de las doncellas el coco de los maridos. Que no hay una cuya reja a su reclamo no se abra, ni le esquive una palabra dicha de paso a la oreja.
SANCHO MONTERO: Pues bien, Estrella, si me amas y si confianza alguna te inspira la idolatría que mi pasión te tributa; en vez de guardar la reja de una sorpresa importuna, guarda la puerta a su cuarto, y cuanto digan escucha.
Cuanto nuevas ocasiones imaginan los mancebos, tanto el tutor halla nuevos estorbos y precauciones. Si abre la niña una reja y el aya avizor elude, luego a cerrársela acude la cócora de la vieja.
Y no hablamos del terror de la hija, porque, ya lo neutralizase la curiosidad, ya no tuviese acceso en su alma, más varonil que femenina, era el caso que la gentil doncella, desoyendo consejos y órdenes de la madre y lamentos o aullidos de la criada, ambas escondidas en los aposentos interiores, se escurría de vez en cuando a las habitaciones que daban a la calle, y hasta abría las maderas de alguna reja, para formar exacto juicio del ser y estado de la lucha.
Junto a esta reja podía verse un cartelón, redactado simultáneamente en árabe y en francés: Se entregarán 10.000 francos a toda persona que suministre datos que permitan detener a los contrabandistas de ametralladoras o explosivos.
Salió la monja del coro; don Gil con su pierna coja, salió acabada la misa, y don Juan, el alma loca de gozo, atisbó la reja citada, y buena juzgóla para el caso, en sí diciendo: «¿La niña, ¡eh!, si será tonta?» La media noche era dada, y aún tocaban a maitines los esquilones agudos con discordante repique, cuando don Juan de Alarcón, dichoso en amor y en lides, tomaba punto en la calle, despreciando la molicie de la cama, y sin cuidar de que en el vulgo le tilde la ronda, si se descubre o hay lance que le complique.
Brotó en su corazón sorda sospecha, y espoleando el honor sus presunciones, pronto entendió que el embozado acecha de su alcázar o puertas o balcones. Y a poco, seña misteriosa oyendo, por una reja le alcanzó trepando, y en ira a él encaminóse ardiendo.
Sólo de su ropa y cara en todos lances se sirve, pues no le importa que nadie le conozca ni le mire por dondequiera que vaya, pase, espere, oiga o platique. Por consiguiente, don Juan impertérrito prosigue esperando que la reja o se ocupe o se ilumine.