Ejemplos ?
Será tutor del Rey menor la persona que el Rey difunto hubiere nombrado en su testamento. Si no le hubiere nombrado, será tutora la Reina madre, mientras permanezca viuda.
Los que felicitan al régulo de España y protestan de la bomba pertenecen a la segunda clase: deben de ser lacayos, guardias civiles, oficiales que rejonean toros o legos y frailes pertenecientes a las mil y una congregaciones fomentadas por la Reina madre .
Debía guerrear todo el verano; y en cuanto estuvo fuera, la reina madre envió su nuera y sus nietos a una casa de campo que había en el bosque para poder satisfacer con mayor libertad sus horribles apetitos.
De sobremesa, y arrullada por una música dulce, la reina madre se quedó dormida. Cuando se despertó se halló de nuevo en su casa, en su cama y al lado de su marido.
Se hallaba ya nuestra lugareña cordobesa en el centro de la ciudad y en medio de una magnífica plaza, cuando la gente empezó a agruparse formando círculo en torno de ella, con muestras de profundo respeto y de entrañable cariño. Echaron luego los sombreros por el aire y empezaron a gritar con entusiasmo: -¡Viva la reina madre!
Algún tiempo después el príncipe fue a guerrear contra su vecino, el emperador Cantagallos. Confió la regencia a la reina madre y le recomendó mucho a su mujer y a sus hijos.
Presúmese que cuando Pizarro fue a España para celebrar con la reina madre las estipulaciones de Toledo, se dejó retratar por uno de los más afamados artistas.
No hay duda que contribuyó en gran parte a aquella bárbara acción el invencible apego del monarca a sus primeros amores: pero la causa principal de los infortunios de Blanca fue la conducta de la reina madre, que, bajo el pretexto de defenderla, daba rienda suelta a su ambición.
Después de este cariñoso desahogo de su majestad retumbante, la reina madre fue por él espléndidamente obsequiada con un regio banquete, donde se sirvieron palominos en abundancia, condimentados con diferentes salsas, y de postres deliciosos y ligeros suspiros de canela.
Mientras subía se excitaba a la ira y entro puñal en mano. No quiso cogerla de sorpresa, y con mucho respeto le dijo cuál era la orden que le había dado la reina madre.
En los casos en que vacare la corona, siendo el Príncipe de Asturias menor de edad, hasta que se junten las Cortes extraordinarias, si no se hallaren reunidas las ordinarias, la Regencia provisional se compondrá de la Reina madre, si la hubiere, de dos diputados de la diputación permanente de las Cortes, los más antiguos por orden de su elección en la diputación, y de dos consejeros del consejo de Estado los más antiguos, a saber: el decano y el que le siga: si no hubiere Reina madre, entrará en la Regencia el consejero de Estado tercero en antigüedad.
Si despojas y en ceniza vienes la vida a dejar, tus despojos saben dar la vida que inmortaliza» Por fin, aquella octava maravilla o musa limana, doña Manuela Carrillo Andrade y Sotomayor, escribió un romance, de cuyo mérito podrán los primeros versos dar idea: «Perífrasis luminoso, cuya obscura inteligencia sólo entiende el sentimiento y la congoja interpreta; luciente ocaso donde arden reverentes llanto y queja, énfasis difuso y fausto consagrado a nuestra reina...» RELACIÓN DE LAS REALES exequias que a la memoria de la Reina Madre Doña Isabel Farnesio mandó hacer en esta ciudad de los Reyes el Excelentísimo Sr.