rehala

(redireccionado de rehalas)

rehala

(Del ár. rihala.)
1. s. f. GANADERÍA Rebaño de ovejas que pertenecen a distintos dueños guiado por un solo mayoral.
2. CAZA Conjunto de perros de caza mayor cuyo número oscila entre catorce y veinticuatro. jauría
3. a rehala loc. adv. GANADERÍA Admitiendo ganado ajeno en el rebaño propio.
NOTA: También se escribe: reala

rehala

 
f. Rebaño de ganado lanar formado por reses de diversos dueños y conducido por un solo mayoral.
A rehala. loc. adv. Admitir ganado ajeno en el rebaño propio.
Ejemplos ?
Los vecinos también tienen en propiedad algunos caballos y burros. Por último, existen rehalas de perros de caza. La elaboración de vinos es el representante mayoritario del sector secundario en el municipio, a través de Bodegas y Viñedos Rochal, adscrita a la Denominación de Origen Protegida – Vino de Calidad Sierra de Salamanca, en cuya zona de producción se encuadra la totalidad del término municipal.
En las batidas de caza mayor practicadas en el centro y sur de España los podencos constituyen el núcleo de la rehalas (grupo de perros de caza mayor, cuyo número oscila entre 20 y 24), que suelen estar compuestas por podencos de tamaño grande para el acoso y por algunos ejemplares de tamaño mediano como perros de punta o búsqueda.
Desde un extremo determinado, o desde más de uno, se procede a la suelta de las rehalas que, conducidas por sus respectivos perreros, batirán la mancha en diversas direcciones con el objeto último de que las piezas de caza en su huida traten de atravesar las líneas de cazadores (llamados en el sur monteros) o sean avistadas por estos.
La base de la mayoría de rehalas dedicadas a la montería “a la española” consta de perros de tipo podenco, aunque las que están algo más especializadas en el jabalí utilizan preferentemente mestizos de mastín, perro de agarre, podenco y griffon, entre otras.
Por otra parte, al dejar de practicarse «caza en ronda», se pasa a organizar de otro modo las montería de modo que ya no es interesante que las reses caigan agarradas por los perros, sino que lleguen a los puestos donde está apostado el montero, quien es el que paga el entretenimiento. Por esta circunstancias las rehalas se deshicieran de los alanos que tenían.
Una vez instalados todos los cazadores una serie de rehalas se comienzan a mover ordenadamente por dicha mancha para lograr que los animales huyan, de forma que los cazadores puedan disparar sobre ellos.
Es, por tanto, un método de caza estático donde el cazador espera a que los perros agrupados en rehalas conduzcan a los animales a la posición en la que se encuentra éste para intentar abatirlos con su rifle o escopeta.
En 2014 se llevaron a cabo 383 monterías, ganchos y batidas, con 116 rehalas contabilizadas, con una media de veinte perros cada una.
Premio “Carlos III” 2000, máximo galardón de la RFEC. Fue nombrado “Rehalero del año” por la Asociación Española de Rehalas en su versión 2002.