Ejemplos ?
1 Samuel 2 1 Y ANNA oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová, Mi cuerno es ensalzado en Jehová; Mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, Por cuanto me alegré en tu salud.
-Por fin, mi querido Traddles, estás casado -dije'. ¡Cómo me regocija! -Gracias, gracias, Copperfield --dijo Traddles, mientras nos estrechábamos una vez más la mano-; soy tan feliz como no se puede ser más.
Sigue luego Avicena describiendo los grados sucesivos, que terminan en la obtención, que es un grado en el cual «lo íntimo de su alma viene a ser como un espejo pulimentado en el cual se refleja un aspecto de la Verdad. Entonces se derraman sobre él los deleites sublimes y su alma se regocija por los vestigios de la Verdad que hay en ella.
Quien, por el contrario, recibe en su morada semejante ruina, se regocija, cubre de adornos a la funestísima ídola, la engalana con peplos el desdichado y gasta toda la hacienda de su familia.
TESEO Si me dejara llevar del odio que tengo al hombre que ha sufrido eso, me regocijaría, en verdad, con tus palabras; pero, por respeto á los Dioses y por él, que ha nacido de mi, ni me regocija ni me aflige esa desgracia.
, Libro I Traducción de - - - LIBRO I I A MECENAS Mecenas, descendiente de antiguos reyes, refugio y dulce amor mío, hay muchos a quienes regocija levantar nubes de polvo en la olímpica carrera, evitando rozar la meta con las fervientes ruedas, y la palma gloriosa los iguala a los dioses que dominan el orbe.
perpetuando su nombre nuestro como el viento perpetúa los ecos de su voz, como el agua se solaza en rizos de sus ondas, como el fuego regocija bailarinas de sus chispas, como la tierra se transviste en surcos de sus arados...
Pero si considerando la condición y los casos comunes se aflige más con las cosas adversas que le pueden suceder, que se alegra y regocija con las prósperas que le acontecieron, entonces es solamente perecedera esta victoria pues no podrá, por ser eterna, dominar siempre aquellos que pudo sujetar venciendo.
El Señor subió a los cielos y volvió; Él juzgará toda la extensión de la tierra, porque es justo, y es el que da virtud a nuestros reyes, y Él ensalzará la gloria de su Cristo.» ¿Acaso puede presumirse que estas palabras sean de una mujercilla que se alegra y regocija por el hijo que Dios le ha dado?
Hermosa la mañana, Rica de luz y de oriental aroma, Imprime sobre mármoles y muros Las huellas de su beso luminoso, Y aun parece que alegra y regocija De mi estrecho tugurio los rincones, Donde alzan la cabeza, Como anhelando resurgir a vida, En mudos libros los ingenios muertos ¡Alegre día!
XXXIV PALINODIA Tibio y no frecuente adorador de los dioses, extraviado por una insana sabiduría, véome en la precisión de volver atrás las velas y emprender de nuevo el camino abandonado; porque Júpiter, rasgando mil veces las nubes con su rayo encendido, lanza por el cielo sus caballos atronantes y su carro volador que estremecen la baja tierra, los ríos fugitivos, la Estige, las cumbres del Atlas y las hórridas mansiones del odioso Tártaro; él eleva a la altura a quien yace en el abismo, abate al poderoso y hace brillar al que vive en la obscuridad. La Fortuna arrebata con agudos gritos la diadema de una frente, y se regocija poniéndola en otra distinta.
Las campanas todas repican al vuelo, los cohetes serpentean por los aires; la población entera se regocija; las músicas suenan mezcladas con los vivas de entusiasmo y los alardes de alegría.