regicida

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regicida

(Del lat. rex, regis, rey + caedere, matar.)
adj./ s. m. y f. HISTORIA, POLÍTICA Se aplica a la persona que mata o atenta contra la vida de un rey o soberano la escolta real pudo capturar al regicida.

regicida

 
adj.-com. der. Persona que mata a un rey o reina, o la que atenta contra la vida del soberano, aunque no consume el hecho.
Traducciones

regicida

regicida

regicida

Königsmörder

regicida

régicide

regicida

Цареубийство

regicida

Regicídio

regicida

SMFregicide
Ejemplos ?
Ese mismo día el tribunal sentenció a Merino a morir en garrote y al pago de las costas del juicio; el reo debería ser conducido al patíbulo con una hopa y birrete amarillos con manchas encarnadas, vestimenta reservada a los regicidas y parricidas, según lo establecido en el código penal vigente.
Las personas involucradas en complots religiosos, como la Conspiración de la pólvora, fueron ejecutadas, así como algunos regicidas que participaron en la sentencia a muerte del rey Carlos I.
El infante Manuel también fue alcanzado en un brazo. Dos de los regicidas, Manuel Buíça, profesor de primaria, y Alfredo Costa, empleado del comercio e editor, murieron en el lugar.
La cabeza, sin embargo, estaba rodeada de hierro: deberá deshacerse por putrefacción y ser colocada de manera llamativa en una asta para ser el hazmerreír de Londres». En 1660, muchos de los regicidas que se vieron involucrados en la muerte de Carlos I doce años antes fueron ejecutados.
Desde entonces, y hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial, las intrigas de los regicidas se convirtieron en un factor importante y desestabilizador en la política Serbia, y no solamente en el entorno de la corte: cuatro de ellos se integraron en el primer gobierno provisional formado después de los asesinatos.
Finalmente, el gobierno consiguió rechazar las excepciones a la ley de amnistía que pedía la Cámara, pero tuvo que aceptar que fueran exiliados los regicidas que habían votado la pena de muerte para Luis XVI en 1793.
En 1816 fue destituido de su cargo diplomático, debido a una ley emitida en Francia para proscribir a los regicidas, y hubo de abandonar Sajonia para refugiarse en el Imperio austríaco.
Estuvo algún tiempo sin empleo, y a través de la influencia de Joseph Fouché y Charles Maurice de Talleryrand obtuvo un consulado en Alicante, puesto en el que estuvo hasta que perdió la visión de un ojo por la fiebre amarilla. De vuelta a París, tras la Restauración de los borbones en 1815 no fue exiliado como otros regicidas.
Aunque éste decretó una amnistía para los seguidores de Cromwell en el Acta de Inmunidad y Olvido, no perdonó a los jueces y autoridades involucrados en el juicio y ejecución de su padre. Algunos de los regicidas fueron ejecutados en 1660; a otros se les sentenció a cadena perpetua.
Como Austria-Hungría se había aliado con Alemania e Italia en la Triple Alianza, Francisco José debió apoyarse en el Káiser Guillermo, el cual era partidario de castigar a Serbia, pero no creía que Rusia se involucrara en una guerra a favor de unos regicidas.
En el siglo XVIII en Europa, aunque el uso de la guillotina ya existía de manera limitada en algunos países, se ejecutaba mediante la rueda, el desmembramiento (reservado en Francia a los regicidas pero extendido a los participantes en revueltas políticas), el ahorcamiento, la combinación conocida en el Reino Unido como hanged, drawn and quartered (ahorcado, arrastrado y descuartizado), y la flagelación.
Gilles van Ledenberg, cuyo cuerpo embalsamado fue colgado en la horca en 1619, tras su condena de traición en el juicio de Johan van Oldenbarnevelt. Varios regicidas de Carlos I de Inglaterra habían fallecido antes de la Restauración del rey Carlos II de Inglaterra.