regalista

regalista

1. adj. HISTORIA Del regalismo.
2. adj./ s. m. y f. HISTORIA Que es partidario del regalismo.

regalista

 
adj.-com. Díc. del defensor de las regalías de la corona en las relaciones del Estado con la Iglesia.
Traducciones

regalista

regalista
Ejemplos ?
Desde el 5 de junio de 1765 al 14 de abril de 1766 asumió el obispado de Plasencia (no de Palencia, como más de una vez se ha escrito erróneamente). De ideología acentuadamente regalista, impulsó la expulsión de los jesuitas en 1767.
Los historiadores del siglo XXI relacionan la expulsión de la orden con la política regalista llevada a cabo por Carlos III, aprovechando los nuevos poderes que había otorgado a la Corona en los temas eclesiásticos el Concordato de 1753, firmado durante el reinado de Fernando VI, y que constituiría la medida más radical de esa política, dirigida precisamente contra la orden religiosa más vinculada al papa debido a su "cuarto voto" de obediencia absoluta al mismo.
En contraposición existía otra corriente, inspirada en la doctrina regalista del siglo XVIII, que interpretaba la cuestión del patronato como una prerrogativa que la Santa Sede había concedido a la nación española y no a la persona del rey.
No habiendo obtenido casi ninguna concesión, sobre todo por la oposición del cardenal Torregiani, secretario de Estado de Clemente XIII, Du Tillot elaboró una serie de decretos que organizaron una política desamortizadora de los bienes eclesiásticos y regalista.
Se trataba de una publicación de influencia enciclopedista, liberal, regalista y jansenista, que se atrevió a cuestionar políticas y principios legislativos y religiosos y a realizar una crítica social y profunda de las instituciones, al mismo tiempo que cuestionaba la estructura estamental de la sociedad.
Con esta última propuesta, Solís defiende seguir el ejemplo del galicanismo y en su escrito alaba la Pragmática Sanción de Bourges: El rey francés Luis XIV medió en el conflicto y consiguió reunir en París a un representante del papa y a un representante de su nieto Felipe, Rodrigo de Villalpando, futuro marqués de la Compuesta, quien recibió una instrucciones estrictas redactadas por el recién nombrado fiscal del Consejo de Castilla Melchor de Macanaz, un declarado regalista.
Y durante ese tiempo varios juristas y teólogos desarrollaron una teoría regalista que sustentara la potestad de la Corona sobre la Iglesia de sus dominios, aunque sin llegar al nivel del galicanismo.
El conflicto de fondo, sin embargo, residía en la reivindicación del Patronato Universal —es decir, extender a todos los dominios de la Monarquía de Felipe V el patronato regio que ya detentaba sobre Granada, Canarias y Las Indias—, propuesta impulsada por el nuevo equipo regalista encabezado por el recién nombrado Gobernador del Consejo de Castilla, el obispo de Málaga Gaspar de Molina y Oviedo, y por el nuevo embajador en Roma, el cardenal Acquaviva, y que contaban con el apoyo de José Patiño el principal ministro del rey.
Este a su vez recurrió en 1745 al jurista ilustrado valenciano Gregorio Mayans quien redactó un Examen del Concordato de 1737 en el que negaba su validez a partir de la defensa del episcopalismo regalista, y trayendo de nuevo a colación el antecedente de los Concilios de Toledo de época visigoda en los que se habría aprobado el patronato real sobre la Iglesia, por lo que los reyes españoles no necesitaban de la aprobación pontificia para ejercitar su potestad sobre la Iglesia de sus dominios, en ejercicio de las regalías a las que el soberano no podía renunciar.
La medida regalista más radical aprobada por Carlos III fue la expulsión de los jesuitas de España de 1767, acusados de ser los instigadores del Motín de Esquilache del año anterior, ya que se trataba de la orden religiosa más vinculada al papa debido a su "cuarto voto" de obediencia absoluta al mismo.
El más influyente de los periódicos (fue imitado por personajes de la talla de Manuel Rubín de Celis, Pedro Centeno y José Marchena) fue El Censor de los abogados Luis María García del Cañuelo (de carácter descontentadizo y agresivo) y Luis Marcelino Pereira (experto en temas económicos) (1781), de influencia enciclopedista, liberal, regalista y jansenista...
Desde Bossuet a Febronio o Pereira, pasando por Van Espen, fue ésta una corriente impetuosa que, acompañada de un episcopalismo regalista, influyó poderosamente en la evolución del pensamiento y de la práctica política española".