regalada

regalada

1. s. f. HISTORIA Caballeriza real donde estaban los caballos reservados para las exhibiciones.
2. HISTORIA Conjunto de caballos que la componían.
Ejemplos ?
Comieron regalada y sumptuosamente, y después de comer contó Carriazo a su padre cómo por amores de Costanza don Tomás se había puesto a servir en el mesón, y que estaba enamorado de tal manera della, que, sin que le hubiera descubierto ser tan principal, como era siendo su hija, la tomara por mujer en el estado de fregona.
¡Ninguna fortuna resiste el despilfarro! ¡Yo me avergonzaría de llevar una vida tan regalada como la vuestra! y, sin embargo, yo soy vieja, necesito cuidados...
Cierta alhaja o prenda de amor. Adedura. Cierto instrumento músico. Adefina. Cierta comida regalada. Adelinnar, ñar. Dirigir, guiar. Adiva.
Y sus asfaltos esterilizan tierras y engendran mundos vanos para el consumo de necesidades fomentadas. Y los que creen que tendrán una vida regalada, siguen llegando a ella.
Cortés parte con Jerónimo Aguilar a las costas de Tabasco donde le es regalada una esclava (Malinche) que habla varios idiomas indígenas, entre ellos el maya, por lo que Cortés a través de ella y de Jerónimo de Aguilar que habla maya y español se logra enterar de la situación política, así como de las profecías del regreso de Quetzalcóatl.
Mi antiguo maestro de gramática aún hacía memoria de tanta bienandanza. ¡Oh, regalada holgura, eclesiástica opulencia, jocunda glotonería, siempre añorada, del Real e Imperial Monasterio del Sobrado!
Aún cree en los Santos Reyes. - Estuvo regalada la prueba - un adolescente presume con otro de su edad. -¡Por primera vez no me truenan!
No me da descontento el hábito costoso que de lascivo el pecho noble infama; es mi dulce sustento del campo generoso estas silvestres frutas que derrama; mi regalada cama, de blandas pieles y hojas, que algún rey la envidiara, y de ti, fuente clara, que, bullendo, el arena y agua arrojas, estos cristales puros, sustentos pobres, pero bien seguros.
Y, volviendo a los demás sentidos, digo que lo que se queda en el pañuelo de la boca es gargajo, y lo de las narices moco, y lo de los ojos legañas, y lo de los oídos cera; pero lo queda del culo en la camisa es palomino, nombre de ave muy regalada.
Id a gozar la suerte campesina; la regalada paz, que ni rencores al labrador, ni envidias acibaran; la cama que mullida le preparan el contento, el trabajo, el aire puro; y el sabor de los fáciles manjares, que dispendiosa gula no le aceda; y el asilo seguro de sus patrios hogares que a la salud y al regocijo hospeda.
Como me vi suelto, corrí a él, rodeéle todo, sin osar llegarle con las manos, acordándome de la fábula de Isopo, cuando aquel asno, tan asno que quiso hacer a su señor las mismas caricias que le hacía una perrilla regalada suya, que le granjearon ser molido a palos.
No me da descontento el hábito costoso que de lascivo el pecho noble infama; es mi dulce sustento del campo generoso estas silvestres frutas que derrama; mi regalada cama, de blandas pieles y hojas, que algún rey la envidiara, y de ti, fuente clara, que, bullendo, el arena y agua arrojas, estos cristales puros, sustentos pobres, pero bien seguros.