regala

regala

s. f. NÁUTICA Tablón que cubre todas las cabezas de las ligazones en su extremo superior y forma el borde de las embarcaciones.
Traducciones

regala

gunwale

regala

SFgunwale
Ejemplos ?
Pero a un despierto zagal de cabras, que cumple trece para la Pascua, no sé con ella lo que le pasa, que algunas veces, al contemplarla, se pone trémula su barba pálida y entre sus párpados tiemblan dos lágrimas... Nadie ha sabido que la regala dijes y cruces de Alcaravaca de bien pulido cuerno de cabra.
29 Porque ninguno aborreció jamás á su propia carne, antes la sustenta y regala, como también Cristo á la iglesia; 30 Porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.
Emergencia de las Damas, un goliardo mexicano, un Carmina, nos regala el alborozado recuento de una memoria que sabe que sólo los instantes amatorios equivalen a la eternidad; y aunque fugaces, su ciclo perenne, otorga la esperanza de seguir existiendo.
Porque esto no se le regala nada a nadie, van a tener que pagar, va a ser una parte de sus ingresos, van a tener tasas de intereses de acuerdo a esos ingresos y además va a permitir que la casa no solamente sea de una manera, sino que puede ser los primeros metros para algunos, porque puede haber gente que pueda acceder al crédito de 350.000 pesos y la mismo tiempo tener más dinero para hacerse una casa más grande, o más importante, o poder ponerle más y mejores cosas, con lo cual estamos ofreciendo una gama de posibilidades de acuerdo con las posibilidades de cada argentino.
A tu neno ahora le regala rosquillas la Virgen, y San Antón le está poniendo una ropa toda de oro, y de plata, y de perlas, con unos fleques colorados...
Se ha declarado usted mi proveedor de café, compartiendo anualmente conmigo el muy exquisito que le regala algún agradecido enfermo de su clientela.
---- La libertad no es diosa que pide adoración, ni hada que regala dones a quienes la invocan con palabras melosas; es una necesidad que los seres dignos y conscientes procuran satisfacer poniendo en juego el cerebro y el músculo.
Y me callo ya porque tampoco soy quien para abusar del tiempo que se me regala; porque, según Alfonso X el Sabio, el mucho hablar hace envilecer las palabras y porque, para Cervantes, siempre Cervantes, no hay razonamiento que, aunque sea bueno, siendo largo lo parezca.
El Banco Hipotecario no sería de cuatro, sino de tres pies: la deuda de garantía, la deuda de indemnización, y el privilegio de la emisión de cedulas hipotecarias serían esos pies; todo esto lo regala el Estado a los señores accionistas del Banco Nacional a titulo de indemnización.
Escondióse tras las rosas, porque labren sus arpones el diamante del Catay con aquella sangre noble. Ya le regala los ojos, ya le entra, sin ver por dónde, una piedad mal nacida entre dulces escorpiones.
Y después de conquistada así la buena voluntad de doña Tomasa, hace bajar de los estantes los artículos que pide, y otros muchos que no necesita; le llena los ojos con el relumbrón de las piezas de percal y de los pañuelos de seda, la abomba con incesante palabreo, y le hace rebajas, y, galante, le regala un abanico japonés de diez centavos, y otro a Ceferina, y a Concepción un paquetito de caramelos, y apunta, apunta, apunta.
No, sin duda, pero este número prodigioso amplía los límites de tu elección, y encantado por este aumento de facultades, no regañas al anfitrión que te regala.