Ejemplos ?
Los cultivos más importantes del pueblo han sido los de secano, tanto de viñas como de algarrobo, pero hoy en día son muchos los campos que tienen como único cultivo los naranjos regados por goteo.
Al frente de cada tarantín vemos los cientos de tinajas, múcuras de barros y objetos curiosos regados por el piso que llaman nuestra atención.
Galán fue ahorcado en enero de 1782 junto con los otros tres jefes comuneros se les quitaron los pies, las manos y la cabeza estas fueron expuestas en estacas en las plazas públicas de la capital virreinal y en los pueblos más activos de la rebelión. Sus descendientes fueron declarados infames, todos sus bienes confiscados y sus hogares destruidos y regados con sal.
Ya muchos combatientes habían sido heridos con el cruel bronce, unos en la espalda, que al volverse dejaron indefensa, otros a través del mismo escudo. Por doquiera torres y parapetos estaban regados con sangre de teucros y aqueos.
Aunque desde la ardiente constelación de la perra de Icario el sol hienda la tierra con sus rayos abrasadores, los campos Pelignos son regados por cien venas cristalinas, y la fresca hierba tapiza el fecundo suelo.
El segundo año no fue mucho mejor; asimismo, uno que otro sauce, los más cercanos al pozo, bien regados, habían crecido ya bastante y las hileras de álamos, cuando tuvieron todas sus hojas, alcanzaron a dar una listita regular de sombra, en la cual casi hubiera podido dormir la siesta José María, estirándose bien.
Si nuestros antepasados hubiesen concebido un estado de sociedad en el cual los hombres viviesen juntos como hermanos en unidad, sin antagonismos ni envidias, violencia ni desmesuras, y donde, al precio de un trabajo no mayor de lo que demanda la salud, en ocupaciones que eligiesen, se habrían liberado por completo de la preocupación por el mañana y no estarían más preocupados por su sustento que árboles que fuesen regados por ríos inagotables,--si hubiesen concebido tal situación, yo digo que les habría parecido nada menos que el paraíso.
¡misterios insondables de lo porvenir!... Sara tuvo esa noche sueños deliciosos regados de flores y alegría. Sofía humedeció su almohada con aquellas lágrimas estériles que se vierten en la juventud, y que por lo mismo que no tienen causa aparente hacen sufrir tanto.
Aquella casita nueva tan cuca, tan blanqueada, tan gentil, con su festón de vides y el vivo coral de sus tejas flamentes, cuidadosamente sujetas por simétricas hiladas de piedrecillas; aquellos labradíos, cultivados como un jardín, abonados, regados, limpios de malas hierbas; aquel huerto, poblado de frutales escogidos, de esos árboles sanos y fértiles, placenteros a la vista, cual una bella matrona, me hacían siempre volver la cabeza para contemplarlos, mientras el coche de línea subía, al paso, levantando remolinos de polvo la cuesta más agria de la carretera.
23 Este morirá en el vigor de su hermosura, todo quieto y pacífico. 24 Sus colodras están llenas de leche, Y sus huesos serán regados de tuétano.
Unos ponen el agua a la lumbre en calderas de bronce, y lavan y perfuman el frío cadáver entre grandes lamentos; luego colocan sobre la hoguera aquellos miembros regados con su llanto, y los cubren de las purpúreas vestiduras que usaron en vida; otros se colocan debajo del gran féretro, y ¡triste ministerio!
Lindos valles regados por riachuelos, fértiles mesetas, pintorescos cerros alfombrados de verdor hasta su cúspide, y bahías y ensenadas con excelente fondeadero.