Ejemplos ?
Pero acaso, si ahora, fuese el cortejo de una casada... Yo comprendiendo la intención aviesa del fraile, le dije refrenada y ronca la voz: —¡Es una vil tramoya!
Procurad que desde la misma infancia se habitúen a amar a Dios con filial ternura, reverenciando a su Majestad; que presten obediencia a la autoridad de los príncipes y de las leyes; que refrenada la concupiscencia, acaten y defiendan con solicitud el orden establecido por Dios en la sociedad civil y en la doméstica.
Actualmente, cuando la moda de escribir versos se ha hecho demasiado corriente y debiera, en lo posible, ser refrenada, la moda de mentir ha caído en descrédito.
Tras la muerte de Iósif Stalin en 1953 y el nombramiento de Imre Nagy (un reformista moderado) como Primer Ministro de Hungría, la ÁVH fue gradualmente refrenada hasta ser, finalmente, disuelta en 1956 después de la insurrección de Budapest.
“Still Sane” fue alabado por las habilidades vocales de Lorde siendo descrita como “una voz humeante y refrenada”, con letra que hablaba de toda la locura de su ascenso a la fama y de la dualidad de la fama y el legado.
Powers concluyó la reseña diciendo que Beyoncé está «refrenada por tema post-feminista» en su concierto y que debería dejar que el tema sea su destreza musical.
En octubre de 1989 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura según la propia Academia sueca: «...por la riqueza e intensidad de su prosa, que con refrenada compasión encarna una visión provocadora del desamparo de todo ser humano».
La Comunería fue creada para satisfacer el ímpetu revolucionario de los liberales exaltados que, dentro de la Masonería, se veían coartados en sus deseos de hacer progresar la revolución liberal, refrenada en un primer momento por los liberales moderados o doceañistas afiliados a la misma y muy influidos por los Orientes franceses.
Un organismo puede convertirse en huésped o ser más proclive a serlo por: factores genéticos; edad; trastornos fisiológicos; enfermedades interurrentes o preexistentes; comportamiento o estilo de vida: es uno de los factores más importantes para la adquisición de enfermedades humanas o animales y sobre el que más se puede intervenir pues se puede modificar mediante la educación o prevenir modificando ciertas prácticas zootécnicas: higiene personal; manipulación de los alimentos; dieta; ejercicio físico; actividades de ocio o aficiones; contactos interpersonales; consumo de tóxicos: tabaco, alcohol y otras drogas. La patogenicidad del microorganismo está refrenada o facilitada por la resistencia inmunitaria del huésped.