refectorio

refectorio

(Del lat. refectorius, que rehace.)
s. m. Comedor de los conventos o de casas de comunidades religiosas.

refectorio

 
m. En las comunidades religiosas y en algunos colegios, comedor.
Traducciones

refectorio

cenacolo, refettorio

refectorio

Refektorium

refectorio

réfectoire

refectorio

Refektarz

refectorio

Refektář

refectorio

SMrefectory
Ejemplos ?
En los primeros tiempos, apenas entrábamos al refectorio, un alumno trepaba a una especie de púlpito, y así que atacábamos la sopa, comenzaba con voz gangosa a leernos una vida de santo, o una biografía de la Galería Histórica Argentina, siendo para nosotros obligatorio el silencio y, por tanto, el fastidio.
Era un chico de temperamento moderado, que jugaba en los recreos, trabajaba en las horas de estudio, estaba atento en clase, dormía bien en el dormitorio general, comía bien en el refectorio.
Protegida por el arzobispado como perteneciente a una antigua familia aristócrata arruinada en la Revolución, comía en el refectorio a la mesa de las monjas y charlaba con ellas, después de la comida, antes de subir de nuevo a su trabajo.
La monja abrió una puerta de antigua tracería, y apartándose a un lado murmuró: -Pase mi señora. Yo nada me retardo. Guío al Señor Marqués al refectorio y torno a servirla luego, luego. La Marquesa entró sin mirarme.
Cuando ya nuestro lego desempeñaba en el convento las funciones de enfermero, los ratones campaban, como moros sin señor, en celdas, cocina y refectorio.
Una tarde en que con motivo de no sé qué fiesta hubo mantel largo en el refectorio de los juandedianos, se agarraron a trago va y trago viene el lego y el chuchumeco, y cuando aquél estaba ya medio chispo, hubo de parecerle a éste propicia la oportunidad para aventurar el golpe de gracia.
Sus mayores audacias eran subírseme al hombro por el codo, coger con delicado gesto furtivo una aceituna a la hora del refectorio, trepar a los muebles, cazar moscas y mirarse en el espejo.
Lejos de aburrirse en el convento los primeros tiempos, se encontró a gusto en compañía de las buenas hermanas, que, para entretenerla, la llevaban a la capilla, adonde se entraba desde el refectorio por un largo corredor.
Al llegar la comisión del virrey, todos los hermanos, sin faltar uno, estaban sentados en el espacioso y monumental salón del refectorio, con el breviario en la mano y un pequeño bulto de ropa a los pies.
El ala derecha del águila, toda de sillería y de tal extensión, que su remate se perderá de vista, estará exclusivamente destinada a celdas, que no han de bajar de ciento, porque yo calculo que la comunidad no bajará de cien religiosos, y quiero que se componga cada una de varios departamentos espaciosos, alegres y bien decorados y amueblados. El ala izquierda tendrá la misma extensión, y estará destinada a refectorio, biblioteca, escuela de novicios, botica, etc., etc.
Diz que los padres cruciferos de San Camilo andaban abu- rridos con el prelado que, á mañana y tarde, les hacía servir en el refectorio un guisote conocido con el nombre de chanfaina.
El hecho es que la enfermería era una morada deliciosa; se charlaba de cama a cama; el caldo, sin elevarse a las alturas del consommé, tenía un cierto gustito a carne, absolutamente ausente del líquido homónimo que se nos servía en el refectorio; pescábamos de tiempo en tiempo un ala de gallina, y, sobre todo...