Ejemplos ?
Luego, si reducimos a sus justos términos la libertad, sobre la que se han escrito tantos volúmenes, no es mas que el poder obrar.
Resulta, pues, que el trabajo no tiene solamente un valor, sino dos, y además bastante distintos. Más absurda aparece todavía la contradicción si reducimos a tiempo de trabajo los valores expresados en dinero.
—¿Qué opinás, Lucio, que dejemos esto en tu casa? —No digás estupideces; mañana mismo reducimos todo. —¿Cuántas bombas traeremos?
Si lo reducimos a algo más pequeño, a la casa, al terruño, entonces nos quedamos con una relación casi física; si lo extendemos al Universo, nos perdemos en una vaguedad inasequible.
Pero se pueden imaginar cómo esta tecnología de baterías puede cambiar nuestra dependencia del petróleo, porque si reducimos el uso de gasolina, ustedes reducen su uso de petróleo.
Cuando comparamos el área de varios triángulos de las más diversas formas y magnitudes, o cuando comparamos triángulos con rectángulos o con otra figura rectilínea cualquiera, ¿cómo procedemos? Reducimos el área de cualquier triángulo a una expresión completamente distinta de su forma visible.
(risas.) Lo último... bien, si no reducimos nuestros costos así, nunca vamos a controlar los costos de salud en Estados Unidos. Y estamos subsidiando a las empresas farmacéuticas y estamos subsidiando los costos de salud en todos los otros países del mundo, porque todos los otros países negocian directamente con las empresas farmacéuticas.
Si no reducimos el analfabetismo, si no nos esmeramos porque la población alcance lo que la Constitución establece como educación obligatoria, la educación básica, pues no vamos a tener éxito en esas políticas demográficas, y es claro que podemos tener éxito si acompañamos las políticas con esos otros elementos de educación y de salud porque ya hemos visto la experiencia de México.
El día tiene 24 horas, y si descontamos los tiempos de sueño, trabajo, transporte y otras tareas indispensables para la vida, el tiempo libre del que disponen la mayoría de los chilenos se reduce a unas pocas horas. En consecuencia, cada hora en que reducimos el tiempo de transporte es una hora más de tiempo libre.
La diferencia entre la exportación y la importación es realmente esa, decíamos, en estos tiempos en que reducimos nuestros gastos a la menor expresión, privándonos de todo.
A lo que responderemos que los casos han de ser igualmente probables. Con lo que nos reducimos a definir lo probable por lo probable.
Nadie oculta la persistencia de la crisis y sus asedios, sólo que no nos andamos por las ramas y nos reducimos a la satanización del gobierno o del gasto público.