redondez

redondez

1. s. f. Condición de redondo, circular o esférico.
2. Perímetro de una superficie redonda. circunferencia
3. Superficie de un cuerpo redondo.
4. s. f. pl. Partes muy curvas o redondeadas de un cuerpo humano al engordar, se le han acentuado las redondeces.
5. redondez de la Tierra Superficie o extensión total del planeta.
NOTA: En plural: redondeces

redondez

 
f. Calidad de redondo.
Circuito de figura curva.
Superficie de un cuerpo redondo.
redondez de la Tierra Toda su extensión o superficie.

redondez

(reðon'deθ)
sustantivo femenino
cualidad de lo que es redondo, circular o esférico la redondez de la superficie terrestre
Traducciones

redondez

Rundheit

redondez

округлость

redondez

圆度

redondez

圓度

redondez

rundhed

redondez

真円度

redondez

rundhet

redondez

SFroundness
en toda la redondez de la tierrain the whole wide world
Ejemplos ?
(73) Mañana no habrá tiempo, Porque de plebe henchida Del polvoroso circo La redondez fatal, En medio de la arena Dará la dulce vida La que desgarra el velo De la lujuria real.
El viento de la pampa, soberano en estas comarcas, había predominado; los celajes, nublados, y nubarrones, junto con los monstruos, y fantásticos cuerpos que dominaban horas antes la esfera, habían desaparecido empujados por él hasta el otro lado de los mares; la atmósfera estaba pura y limpia, el firmamento tachonado de diamantes, y la soberana de la noche ostentaba todo su esplendor: la luna estaba en toda su redondez y plenitud, alumbrando aquel osario, y mirándose en los lagos de sangre.
Ha decretado aquel gobierno la colonización de las islas Marquesas y piensa poner allí una fuerza respetable en protección de su comercio. Este proyecto es uno de los que más nos conviene, según la política del tiempo para la redondez de nuestro sistema.
El perro la tenía guerra declarada y la ladraba hasta desgañitarse; y lo más chistoso era que creía intimidarla, pues cuando la luna estaba en el cuarto menguante y perdía su redondez hasta desaparecer, decíase que se había espantado de sus ladridos y que no se atrevía a asomarse por encima de las montañas.
El mejor; todos, con él, son aldeas. HERNANDO. Seis años ha que rodeas aqueste globo inferior, y no ví en su redondez hermosura tan extraña. GARCIA .
El primer preámbulo es traer la historia de la cosa que tengo de contemplar; que es aquí cómo las tres personas divinas miraban toda la planicia o redondez de todo el mundo llena de hombres, y cómo viendo que todos descendían al infierno, se determina en la su eternidad que la segunda persona se haga hombre, para salvar el género humano, y así venida la plenitud de los tiempos, embiando al ángel san Gabriel a nuestra Señora, núm .
Yo veía a Celinita en la platea, y me encantaba contemplarla, recreándome en el precioso conjunto que hacía su cara juvenil, muy espolvoreada de polvos de arroz como un dulce fino de azúcar; su artístico peinado, con un caprichoso lazo rosa prendido a la izquierda; su corpiño de «velo» crema, alto de cuello, según se estila, que dibujaba con pudor y atrevimiento la doble redondez del seno casto...
El 2: composición viendo el lugar: aquí será ver la grande capacidad y redondez del mundo, en la qual están tantas y tan diversas gentes; asimismo, después, particularmente la casa y aposentos de nuestra Señora, en la ciudad de Nazaret, en la provincia de Galilea.
¿Cómo se organizarán la producción y la distribución? ¿Existirán, entonces, grandes ciudades, o bien la población se distribuirá de una manera igual sobre la redondez de la tierra?
Y con todas estas operaciones, como por un verdadero camino aspiraron al honor, al Imperio y a la gloria, y así fueron honrados en casi todas las naciones, fueron señores y dieron leyes a muchas gentes, y en la actualidad tienen mucha gloria y fama en los libros e historias por así toda la redondez del Universo, y, por consiguiente, no se pueden quejar de la justicia del sumo y verdadero Dios, supuesto que en esta parte recibieron su premio.
alculaba Otaduy que pronto se verificaría una embestida de la indiada. Desde el fortín veía en la noche lejano fuego en toda la redondez del campo.
Porque con aquella virtud divina, y, por decirlo así, efectiva, que no sabe ser hecha, sino hacer (con que recibió la forma, cuando se hizo, el mundo, la redondez del cielo y la redondez del sol) con la misma virtud divina y efectiva, que no sabe ser hecha, sino hacer, recibió forma la redondez del ojo y la redondez de la manzana, y las demás figuras naturales que vemos se acomodan a todas las cosas que nacen, no extrínsecamente, sino por virtud y potencia intrínseca del Criador, que dijo: «Yo lleno el cielo y la tierra» y «soy aquel cuya sabiduría toca de fin a fin con fortaleza, y con suavidad dispone todas las cosas».