redecilla


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redecilla

1. s. f. PESCA Tela de mallas de la que se hacen las redes.
2. INDUMENTARIA Y MODA Malla en figura de bolsa que se usa para recoger el pelo o adornar la cabeza las mujeres llevan el pelo recogido con una redecilla. gandaya, red
3. ZOOLOGÍA Segunda de las cuatro cavidades en que se divide el estómago de los rumiantes. retículo

redecilla

 
f. Dim. de red.
Tejido de mallas de que se hacen las redes.
Prenda de malla, en figura de bolsa y con cordones o cintas, usada para recoger el pelo o adornar la cabeza.
zool. Segundo de los cuatro compartimientos del estómago de los rumiantes.

redecilla

(reðe'θiλa)
sustantivo femenino
1. red con hilos más finos Llevaba puestas unas medias de redecilla.
2. ropa fashion especie de bolsa de malla fina usada para recoger el cabello o como adorno Usaba una redecilla mientras dormía para no desarmar el peinado.
3. zoología segunda de las cuatro cavidades del estómago de los rumiantes La panza, la redecilla, el libro y el cuajar son las cuatro partes del estómago de los rumiantes.
Sinónimos

redecilla

sustantivo femenino
2 (del cabello) red.
3 bonete, retículo.
Cavidad del estómago de los rumiantes.

redecilla:

gandayaretículo, bonete, red,
Traducciones

redecilla

hairnet, reticulum

redecilla

SFhairnet
Ejemplos ?
El río nace en Fresneda de la Sierra Tirón en un término denominado Tres Aguas y desemboca en el Ebro a la altura de Haro. En la vertiente norte, cerca de Belorado, hay varios pueblos, entre ellos Fresneña, Redecilla del Camino y San Pedro del Monte.
El «fillet», siguiendo diseños muy primitivos, se construyó a partir de dos rodetes huecos que servían para llevar dentro el pelo. El "tocado cojín": un rodete almohadillado sobre una redecilla.
Cubría su cabeza una redecilla de seda negra, con una cálifa de colgajos en su extremidad, a manera de la que sirve de adorno a las pandorgas que remontan los muchachos.
Después se cambió de ropa, y observé que cubría sus hermosos cabellos con redecilla y un sombrero de plumas, ya que las mujeres se apresuran en ponerse tan pronto como pueden los adornos que la costumbre les prohibe llevar mientras son solteras.
Es por la mañana, y Dora, a quien las manos de mi tía acaban de arreglar, me enseña cómo sus preciosos cabellos se rizan todavía sobre la almohada, y lo largos y brillantes que son, y cómo le gusta tenerlos flojos en su redecilla.
Ella, buscando siempre nuevos atractivos que lucir, se ha puesto las botas polacas, el dormán húngaro, la blusa garibaldina, la chaquetilla torera, el sombrero andaluz, la casaca militar, el casquete griego, la redecilla de Costillares, el piqué morisco...
Adelántase por fin Dido, acompañada de numeroso séquito, cubierta de una clámide sidonia con cenefa bordada; lleva una aljaba de oro, recogido el cabello en dorada redecilla y prendida la purpúrea vestidura con un áureo broche.
11 Hizo también Hiram calderos, y palas, y tazones; y acabó Hiram la obra que hacía al rey Salomón para la casa de Dios; 12 Dos columnas, y los cordones, los capiteles sobre las cabezas de las dos columnas, y dos redes para cubrir las dos bolas de los capiteles que estaban encima de las columnas; 13 Cuatrocientas granadas en las dos redecillas, dos órdenes de granadas en cada redecilla, para que cubriesen las dos bolas de los capiteles que estaban encima de las columnas.
Y yo con blanca ropa de bordada lista de oro a mitad y en el contorno, con redecilla de oro salpicada de rojos flecos al cabello en torno (factura sola de Ginebra usada, y no de otra), sentido el silbo, torno sobre el balcón, que estaba hecho de modo que el cuerpo descubría claro y todo.
Entonces, en un sudario las manos secando, que en el cuello tenía, se pliega a aquel lecho en el que Centella, de Habinas la esposa, yacía, y besándola mientras aplaudía: "¿Hay, dijo, que verte?" A tal después se llegó que Fortunata los brazaletes suyos de sus grasísimos detrajera antebrazos y a Centella, admirada, los mostrara. Por ultimo también las ajorcas desató y la redecilla áurea que de obrizo decía que era.
Arrancóse de su cabeza los vistosos lazos, la diadema, la redecilla, la trenzada cinta y el velo que la dorada Afrodita le había dado el día en que Héctor se la llevó del palacio de Eetión, constituyéndole una gran dote.
Viste un ornamento de merino azul de cielo, escotado y de manga troncha; áurea soga de filigrana le da tres vueltas en el cuello, le pende por delante y se coge en una cadera con un prendedor de águila; recógele una redecilla la enorme castaña; cuatro cachumbos le cuelgan a cada lado; luce zarcillos de lámpara griega, y, en el copete, un ramo de flores de mano de varios colores.