Ejemplos ?
En general tenían mucho de pajaritos. En su tono breve, pronto y brusco y en la limpieza y cuidado de su ropa había algo que hacía recordar a los canarios.
Quiero pedirles, porque la última vez que vine aquí, que fue el 1° de marzo, desde algún lugar, cuando yo enumeraba las cosas, como corresponde enumerar ante el inicio de cada año legislativo lo que ha sido la actuación del gobierno y lo que va a hacer el gobierno, me olvidé de pedir la ley de tierras. Me acuerdo de que un diputado, no sé por donde anda, me la hizo recordar a los gritos desde la banca.
En consecuencia, ellas declaran que el hecho de recordar a las Partes en conflicto las disposiciones de la presente Convención, y el consejo dado, en el supremo interés de la paz, de recurrir a la Corte Permanente, pueden sólo ser considerados como Buenos Oficios.
Por eso hemos venido a cobrar este cheque; el cheque que nos colmará de las riquezas de la libertad y de la seguridad de justicia. También hemos venido a este lugar sagrado, para recordar a Estados Unidos de América la urgencia impetuosa del ahora.
Pero, cuando la veía triste y taciturna, por ccnsecuencia de sus cuidados y achaques, se guardaba de darle bromas sobre el expediente y la llamaba con toda naturalidad Generala y Condesa; cosa que la restablecía y alegraba en el acto; si ya no era que, como nacido en Aragón y para recordar a la pobre viuda sus amores con el difunto carlista, le tarareaba jotas de aquella tierra, que acababan de entusiasmarla y por hacerla reír juntamente.
FEDÓN.- Precisamente estoy completamente libre y procuraré complacerte. No hay para mí placer mayor que recordar a Sócrates, bien sea hablando de él u oyendo hablar de él a otros.
Pero debemos recordar a nuestros amigos europeos que son muy sensibles a lo relacionado con el Holocausto que éste tuvo lugar en Europa, y que sus causantes fueron principalmente europeos.
Por San Roque el propio Artigas, cuya situación en este caso hace recordar a la del General Miranda elegido diputado por la aldehuela de Pao para el Congreso que proclamó en 1811 la Independencia de Venezuela.
Hoy quisiera recordar a los tres últimos mártires de la Institución, que perdieron sus vidas protegiendo nuestras vidas: el Sargento Segundo Hugo Albornoz, el Cabo Segundo Cristián Martínez y el Cabo Primero Florencio Arriagada.
Yo les quiero recordar a los que invocan tanto a la Iglesia que la verdadera familia, la familia cristiana, es lo opuesto a la familia nuclear.
Su estado se le hace muy penoso y exclama: «Preferiría…» (en el análisis, y después de recordar a una persona que le asistió durante una enfermedad, agrega: «partir piedras»).
Nosotros, para tales casos, si en ellos nos encontrásemos, reclamaríamos siempre toda indulgencia, y no concluiremos este artículo sin recordar a las hermosas que cada una de ellas no tiene más que un álbum que dar a llenar, y que cada poeta suele tener a la vez varios a que contribuir.