recibimiento


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recibimiento

1. s. m. Acción y resultado de recibir. recepción
2. Acogida que se hace a una persona que viene o llega de otro lugar toda su familia la esperaba para brindarle un caluroso recibimiento. bienvenida
3. ARQUITECTURA Recibidor o antesala de una vivienda. vestíbulo
4. ARQUITECTURA Salón principal
5. RELIGIÓN Altar que se hace en la calle para que se detengan las procesiones del santísimo sacramento

recibimiento

 
m. Recepción (acción y efecto).
Acogida buena o mala hecha al que viene.
Antesala.
Sala principal.
Pieza que da entrada a cada uno de los cuartos habitados por una familia.
Visita general en que una persona recibe a todas las de su amistad y estimación con algún motivo.

recibimiento

(reθiβi'mjento)
sustantivo masculino
1. acogida que se hace a alguien que viene de fuera Preparamos un recibimiento para nuestros padres.
2. sala donde se recibe a las visitas al momento de su llegada limpiar el recibidor
Sinónimos

recibimiento

sustantivo masculino

recibimiento:

vestíbulorecepción, acogida, antesala, admisión, entrada,
Traducciones

recibimiento

réception, bienvenue

recibimiento

hall, reception, welcome

recibimiento

تَرْحِيب

recibimiento

přivítání

recibimiento

velkomst

recibimiento

Willkommen

recibimiento

vastaanotto

recibimiento

dobrodošlica

recibimiento

歓迎

recibimiento

환영

recibimiento

welkomst

recibimiento

velkomst

recibimiento

powitanie

recibimiento

boas-vindas, recepção

recibimiento

välkomnande

recibimiento

การต้อนรับ

recibimiento

karşılama

recibimiento

sự đón tiếp

recibimiento

欢迎, 接待

recibimiento

прием

recibimiento

接待

recibimiento

SM
1. (= acogida) → welcome, reception
dispensar a algn un recibimiento apoteósicoto give sb a tremendous o (frm) rapturous welcome o reception
2. (anticuado) (= antesala) → anteroom, vestibule; (= sala) → reception room; (= vestíbulo) → hall
Ejemplos ?
lívar su entrada oficial en Huaylas, y ya se imaginará el lector toda la solemnidad del recibimiento y lo inmenso del popular regocijo.
pero ¿llaman a la puerta? CELESTINA Sí. DOÑA ANA Pues en el recibimiento sin una crïada estamos, responder yo misma intento. ¿Quién es?
Y mandó que el suso dicho, para lo poder usar, se presentara en el Cabildo de esta Ciudad para que en él se reciban y admitan por tal mi Lugarteniente para la administración del dicho oficio, y para mejor le usar, ha de traer confirmación de los Muy Poderosos Señores, Presidente y Oidores de la Real Audiencia de San Francisco del Quito, donde ocurrirá con este nombramiento y recibimiento del dicho Cabildo...
Y, entendido por este Cabildo y ser justo, mandaron que el Mayordomo de la Ciudad le dé cincuenta pesos, y que sí mas se gastare, se le pagará, además de los mil pesos prometidos de albricias por la negociación. Recibimiento del Oidor.- En este Cabildo se trato de que...
¡Y si andan, que vengan! Se les hará un bonito recibimiento. Tres criados, el capellán, cuando vuelva, y yo; total, cinco hombres; armas cargadas de sobra...
Cabildo del 6 de Septiembre de 1653.- En la Ciudad de Santiago de Guayaquil, en seis días del mes de Septiembre de mil y seiscientos y cincuenta y tres años, se juntaron a Cabildo, como lo han de costumbre, el Cabildo, Justicia y Regimiento que aquí firmaron. Recibimiento del Corregidor.- Y entró el General Don Jorge de Ribera e hizo presentación de un título de Corregidor que tiene esta Ciudad...
-gritó García de Paredes con tal voz, con tal actitud, con tal fisonomía, que, unido este grito a la inmovilidad y silencio de los veinte franceses, impuso frío terror a la muchedumbre, la cual no se esperaba aquel tranquilo y lúgubre recibimiento.
RECIBIMIENTO Y DESPACHO DE LORENZO DE BANCES LEÓN CON TÍTULO DE ESCRIBANO PÚBLICO, DE CABILDO, MINAS Y REGISTROS DE LA CIUDAD DE SANTIAGO DE GUAYAQUIL, DADO POR LA REAL AUDIENCIA Y SU MAJESTAD DON FELIPE CUARTO.
Escribano de Cámara. Recibimiento del Cabildo.- En la Ciudad de Santiago de Guayaquil en trece días del mes de Julio de mil y seiscientos y treinta y cuatro años...
El recibimiento dispensado por el comisario le ofuscó tanto que sacudió la cabeza y dijo muy digno, abriendo un poco los brazos: «Confieso que, después de observaciones tan afrentosas por su parte, yo no puedo añadir nada...», y se retiró.
Después de pasear un par de horas a la sombra de los robles y los plátanos gigantescos, volví a casa. VII En cuanto aparecí en el recibimiento, nuestra sirvienta corrió a mí toda alarmada.
Cuando entró en el recibimiento descubrió a Iván, su criado, tumbado de espaldas en un mugriento sofá de cuero y dedicado a escupir al techo con tanta puntería que muchas veces acertaba en el mismo sitio.