recamado

recamado

s. m. TEXTIL Bordado de realce el cuerpo del vestido de novia llevaba un recamado en hilo de plata. recamo
Traducciones

recamado

embroidery

recamado

SMembroidery
Ejemplos ?
Y á ver su tumba de mármol En labores esquisita Y la riqueza inaudita Del recamado tapiz Con que colgaron la iglesia Desde el suelo á la techumbre En espresa muchedumbre Acudió Valladolid.
Tiende, apacible noche, el manto rico, que céfiro amoroso desenrolla; recamado de estrellas y luceros, por él rueda la luna; y entonces tú, de niebla vaporosa vestido, dejas ver en formas vagas tu cuerpo colosal, y tu diadema arde al par de los astros.
Yo divisaba, lejos, un monte alto y agudo, y una redonda loma cual recamado escudo, y cárdenos alcores sobre la parda tierra —harapos esparcidos de un viejo arnés de guerra—, las serrezuelas calvas por donde tuerce el Duero para formar la corva ballesta de un arquero en torno a Soria.
Congregado estaba Lima en la plaza Mayor a obra de las doce del día, cuando a todo correr presentose don Juan Manrique sobre un gentil caballo overo, con caparazón morado y blanco, recamado de oro, estribos de plata y pretal de cascabeles finos.
Hélena, la hija de Esparta, no fue la única mujer que se abrasó en la pasión de un adultero, seducida por sus blondos cabellos, su traje recamado de oro, su fausto real y su lucido acompañamiento.
Pendiente de los hombros del vate resuena un arco de oro, y de oro es también su almete; recogidos lleva con un broche de rojizo oro los crujientes pliegues de su amarilla clámide y de su marlota de lino: la aguja había recamado sus vestiduras y sus grebas a la extranjera usanza.
como á san Bartolomé ó achicharren como á san Lorenzo. En la época colonial, ciertas casas aristocráticas de Lima ostentaban cortinaje de terciopelo de Flandes recamado de oro.
El enamorado galán no tenía escrúpulo para presentarse en público con su querida, y en una época en que Amat iba a pasar el domingo en Miraflores, en la quinta de su sobrino el coronel don Antonio Amat y Rocaberti, veíasele en la tarde del sábado salir de palacio en la dorada carroza de los virreyes, llevando a la Perricholi a caballo en la comitiva, vestida a veces de hombre y otras con lujoso faldellín celeste recamado de franjas de oro y sombrerillo de plumas, que era Miquita muy gentil equitadora.
Allí, la «Verónica», pía, de arrogante hermosura, cubierta de galas y preseas, recamado de oro el rico velo de blanquísimo tisú, turbado el semblante con lástima infinita, presentando el limpio pañuelo que ha de enjugar el sudor de la sacrosanta Faz.
Gorguera de anchos follajes, de una cristiana primores, por los visos y celajes en el yelmo los plumajes, vergel de diversas flores. En la cuja gruesa lanza con recamado pendón, y una cifra a ver se alcanza que es de desesperación, o a lo sumo de venganza.
El Jueves Santo, después de terminados los oficios en la catedral, volvíase el ayuntamiento a Cabildo, y de allí a las cuatro de la tarde, con aviso de haberse concluido ya el Lavatorio de los doce pobres que representan al apostolado, salía la corporación en esta forma: El Alférez Real, vestido a la española antigua, y montado precisamente en un soberbio caballo blanco, con caparazón de terciopelo carmesí recamado de oro, llevaba en la mano el estandarte de la ciudad.
Los cubrieron cuidadosamente con un tapiz de púrpura tiria, recamado en oro, y por encima esparcieron unos cuantos almohadones de varias dimensiones, pero más pequeños que los cuatro anteriores; almohadones de los que suelen servirse las damas relamidas para apoyar la cabeza, codo...