Ejemplos ?
Oh Latonia, del grandísimo Júpiter grande progenie, a quien su madre cerca de la delia oliva nacida dejó, de esos montes la dueña para que fueras, y sus espesuras verdeantes, y sotos recónditos, y caudales sonantes.
Sin embargo, su efige, su gallardura, su caballerosidad, se reproducían a cada instante en mi imaginación. Un intenso calor me conmovía hasta mis nervios más recónditos.
Sólo el amor comprende, Idolatrada, de quien por intuitiva adivinación sé hasta los más recónditos secretos de bondad y de nobleza; ¡sólo el amor comprende!
Víctima de recónditos pesares, o embebecido en celestiales goces, sólo es el mismo par él Genaro, para el resto del mundo es otro hombre.
Yo, que era entonces loco, triste y niño, Pasaba alguna vez bajo sus muros Por contemplar el desgarrado aliño De sus huecos recónditos y obscuros.
Canto a Fidel Vámonos,ardiente profeta de la aurora, por recónditos senderos inalámbricosa liberar el verde caimán que tanto amas.Vámonos,derrotando afrentas con la frente plena de martianas estrellas insurrectas, juremos lograr el triunfo o encontrar la muerte.Cuando suene el primer disparo y se despierteen virginal asombro la manigua entera,allí, a tu lado, seremos combatientes,nos tendrás.
Y esta es la única voz que en muchos años El nocturno silencio ha interrumpido De este castillo triste abandonado, Y esta es la única voz que han repetido De sus bóbedas hondas por los huecos Los recónditos ecos Yá á los acentos del placer estraños.
Nataniel sacó de los lugares más recónditos de su escritorio todo lo que había escrito, poesías, fantasías, visiones, novelas, cuentos, y todo esto se vio aumentado con toda clase de disparatados sonetos, estrofas, canciones que leía a Olimpia durante horas sin cansarse.
Éste ha sido un aficionado a nuestro papel, encerrado, según nos dice, en uno de los más recónditos rincones de esta Monarquía, a trozos regenerada, a trozos oprimida todavía por el oscurantismo, alimaña tan de moda de algún tiempo a esta parte en periódicos y alocuciones.
El estado de la literatura entre nosotros y el heroísmo que en cierto modo se necesita para dedicarse a las improductivas letras, es la causa que hace a muchos de nuestros literatos más insoportables que los de cualquiera otro país; añádase a esto el poco saber de la generalidad, y de aquí se podrá inferir que entre nosotros el literato es una especie de oráculo que, poseedor único de su secreto y sólo iniciado en sus misterios recónditos, emite su opinión oscura con voz retumbante y hueca, subido en el trípode que la general ignorancia le fabrica.
Corro a mi casa, pongo en movimiento a mi familia, hágome la ilusión de que emprendo un viaje, y de cuartel en cuartel, de calle en calle, de manzana en manzana, y hasta de piso en piso, recorro alegremente y reconozco los más recónditos escondrijos y rincones de esta populosa ciudad.
Después de un instante se inclinó de nuevo: en su mano derecha brillaba un fósforo encendido y un reguero de chispas recorrió velozmente el suelo, convirtiéndose de pronto en una intensa llamarada que iluminó los sitios más recónditos de la galería.