recámara


También se encuentra en: Sinónimos.

recámara

1. s. f. ARQUITECTURA Habitación contigua a otra principal, destinada a guardar algunos objetos personales el servicio le ayudó a vestirse en la recámara.
2. MILITAR Lugar del hueco del cañón de las armas de fuego opuesto a la boca en que se colocan los proyectiles.
3. MINERÍA Lugar destinado a contener los explosivos en el interior de una mina.
4. Reserva en las intenciones actuó con recámara para que no descubrieran sus intenciones. cautela
5. MINERÍA Concavidad que se hace en una mina donde se mete la pólvora para producir una voladura. hornillo
6. Repuesto de alhajas o muebles en las casas ricas.
7. Conjunto de muebles o alhajas destinadas al servicio de un personaje que viaje.
8. Colomb., Méx., Amér. Central Alcoba, dormitorio, habitación para dormir o descansar.

recámara

 
f. Cuarto después de la cámara, para guardar los vestidos o alhajas.
Repuesto de alhajas o muebles de las casas ricas.
En las armas de fuego, lugar del ánima del cañón opuesto a la boca, en el cual se coloca el cartucho.
fig. y fam.Cautela, reserva, segunda intención.
min. En el interior de una mina, sitio destinado a contener los explosivos.

recámara

(re'kamaɾa)
sustantivo femenino
1. lugar en que se coloca el proyectil limpiar la recámara de una pistola
2. habitación destinada a guardar ropas o joyas Abrieron la caja fuerte de la recámara.
3. habitación destinada para dormir Descansaba en su recámara.
Sinónimos

recámara

sustantivo femenino
hornillo (de la mina de guerra).
Traducciones

recámara

magazine, chamber

recámara

Kammer

recámara

SF
1. (= cuarto) → side room; (= vestidor) → dressing room (esp Méx) (= dormitorio) → bedroom
2. [de fusil] → breech, chamber
3. (= cautela) → caution, wariness
tener mucha recámarato be on the careful side, be naturally cautious

recámara

f (esp. Mex) bedroom
Ejemplos ?
No nos conviene su enemistad.) y tarareando una cancioncilla piafiana subió graciosamente por las marmóreas escaleras nacaradas rumbo a su recámara rococó.
¡No lo creo! - Y estaba sirviéndole la merienda en su recámara, cuando de pronto me dijo: "Facunda, te voy a decir algo... Nadie más que tú debe saberlo.
Las tres muñecas encantadas Apenas las dos hermanitas se habían quedado dormidas, después de haberle rezado a su santo ángel de la guarda, su madre las contempló con la mirada de ternura que se acostumbra en estas escenas maternales. Apagó la luz y salió cerrando silenciosa la puerta de la recámara de sus hijas.
Ni una palabra... ¿eh? Si no, ya sabes." Me vestí con rapidez y salí medio cachonda de su recámara. Lueguito me fui a desquitar con mi viejo.
Parados junto a mí se encontraba mi madre y mis hermanos que reían; los hermosos rayos de sol entraban por la ventana de nuestra recámara; veía a mi rededor y contemplaba todo como un poseído, entonces mi madre me dijo: —Despierta ya.
Presentose éste en la casa, con gran cortejo de esbirros, e impuesta la madre de lo que solicitaban, se volvió a doña Elvira y la dijo: -Niña, ponte el manto y sigue a estos señores; que si inocente estás, Dios te prestará su amparo. Entró Elvira en la recámara y habló rápidamente con su hermana.
hasta ayer, por la mañana, cuando me acercaba al balcón de mi recámara, temblando de melancolía, lo miré en aquella esquina -y señaló -Inmediatamente bajé para traerlo a casa.
Se levanta a la mañana siguiente, la cámara toma una espaciosa recámara, toma a Bit, la esposa de Manuel, dormida sobre su costado izquierdo, se pone su dispositivo auricular, prepara un desayuno ligero, baja a la cochera por una escalera de caracol de moderno diseño, sube a su auto, y sale con rumbo a su oficina, se ve a su esposa observándolo desde la ventana.
El corregidor, creyendo que algunos hurtos de los gitanos quería descubrirle, por tenerle propicio en el pleito del preso, al momento se retiró con ella y con su mujer en su recámara, adonde la gitana, hincándose de rodillas ante los dos, les dijo: -Si las buenas nuevas que os quiero dar, señores, no merecieren alcanzar en albricias el perdón de un gran pecado mío, aquí estoy para recebir el castigo que quisiéredes darme; pero antes que le confiese quiero que me digáis, señores, primero, si conocéis estas joyas.
Oír eso y palidecer, fue un solo momento para Luisa, quien tambaleante, como sonámbula, se deslizó al interior de aquel palacio para cerciorarse de lo dicho por el portero. Paso entre la gente que se encontraba en el patio y se aproximó hasta la recámara nupcial.
Tal vez en una recámara, en la sala, en el estudio, en la calle, en la escuela o tal vez en el jardín o en el campo y allí donde estés, está contigo tu cuerpo, el magnánimo amigo al que debes cuidar, pues siempre está contigo.
Don Ramiro y Alfredo se iban levantando apenas y se disponían a realizar el aseo matinal. Fidelia aún dormía en su recámara. La madre de la muchacha atravesó el bonito corredor y fue a ver quién era.