razón de Estado


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Traducciones

razón de Estado

ragione di stato
Ejemplos ?
Para los demás círculos sociales la coacción, la pena, el convencionalismo, los sistemas, los equilibrios, las fórmulas, las hipocresías necesarias, la razón de Estado, lo del salus populi y otros arbitrios sucedáneos del amor verdadero; en la familia, en sus primeros grados, ya existe el amor cierto, la argamasa que puede emir las piedras- para los cimientos del edificio social futuro.
Pretendemos una búsqueda de la razón de Estado, convencidos de que los orígenes de las ideas en movimiento marcan de tal manera sus desenvolvimientos ulteriores, que es prácticamente imposible entenderlas si no se retorna a sus inicios.
Es preciso que la persecución haya tenido otras causas y que los odios particulares, apoyados por la razón de Estado, hayan derramado la sangre de los cristianos.
El narcotráfico se ha convertido en un grave riesgo para la seguridad de la nación y para la salud de los mexicanos, su combate es ya razón de Estado; crearé en la Procuraduría General de la República dedicada a su exclusivo combate, con más personal y mayor adiestramiento; elevaremos las sanciones por su tráfico, y perseguiremos con energía redoblada a sus promotores, sea quien sea.
Los padres no deseaban otra cosa; era un partido brillante, la boda era para entrambos una especulación; de suerte que lo que sin razón de estado no hubiera pasado de ser un amor, una calamidad, pasó a ser un matrimonio.
Se afirmaba que la marquesita era fea y tonta; pero prevaleció la razón de estado; todo se concertó pronto y bien, y don Jacinto de la Mota era ya rico y marqués de Montefrío.
Y no se inquiera hasta qué punto somos culpables o víctimas de la perfidia internacional. La razón de Estado prohíbe enterarse de ello.
Esta templanza y razón de Estado vive mal informada del fin que tienen en tales libelos las lenguas postizas de las puertas y cantones.
Lo que dice Anarda es justo; que sólo en tomar estado es tirano fuero injusto dar a la razón de estado jurisdicción sobre el gusto.
Diez libros de la razón de Estado; con tres libros de las causas de la grandeza, y magnificencia de las ciudades de Iuan Botero (Madrid, 1592), de Giovanni Botero.
Mandar a ocho millones de súbditos sumisos, obedientes y dóciles; ser señor de vidas, honras y haciendas; tener oro, mucho oro, favoritos, aduladores; poder cometer con la mayor frescura las más grandes equivocaciones o injusticias, no subsanarlas sino mantenerlas para que el prestigio no se lastime, paliarlas, dorarlas y excusarlas con las frases convenientes de orden general, razón de estado, para el buen gobierno, etc., mortal ¿qué quieres más?
Desta gloria y desta quietud me vino a quitar una señora que, a mi parecer, llaman por ahí razón de estado; que, cuando con ella se cumple, se ha de descumplir con otras razones muchas.