Ejemplos ?
Con gusto vi el placer que bajo el arrebol »encendía vuestra alma ya propicia al olvido »y, al fin, prestaba luz al dolor distraído »como un glaciar herido por un rayo de sol.» En mí clavó su fúnebre mirada que me asombra como la palidez de sus rasgos fatales y dijo: «¿Soy como esos países boreales »que han seis meses de luz y seis meses de sombra?
El general se irguió altivamente, adoptó una actitud firme, dio dos pasos atrás y uno hacia delante como si bailase un minué, y en sus rasgos se reflejó una expresión como sólo podía reflejar el distinguido rostro del general.
En Maracaibo, en 1796, hay un ruidoso pleito porque un ciudadano con rasgos de mulato estaba en buena posición y quería usar paraguas; en este pleito la Casa Real falló a su favor.
Pero el tiempo no pasa en balde y es así que en todo el transcurrido desde la fecha en que Artigas suscribió frente a Montevideo las comunicaciones transcriptas hasta el día en que “el ejército de la patria” y los auxiliadores orientales iniciaron ese retroceso hacia San José que dolía como una fuga habían en sucesión rápida sucesivos acontecimientos capaces de dar como precipitados el tinte uniformador característico de un pueblo germinal y un propio y nuevo sentido a nuestra insurrección. He aquí en grandes rasgos la historia de este período de transiciones y confusiones.
Temple fuerte de armazón de acero con llanta de goma; poesía de la energética y del hormigueo urbano; vibración afinada que circula dentro de las estrofas y toques de humorismo que salta derecho con el klacson, esos son los rasgos vitales de EL HOMBRE QUE SE COMIO UN AUTOBUS.
Allí, inspirados por el TEONANACATL, harían una imagen divina, tan digna de admiración, que no hubiera quien dejara de estremecerse al contemplarla. Y al mismo tiempo, pondrían entre sus rasgos, el mensaje para todos los ANAHUACAS.
Patria es entonces término equivalente en lo social a República en lo político, de modo que dentro del imperio indiano existen multitud de patrias o repúblicas comunalistas (unidas invariables, distribuidas dentro de jurisdicciones de la administración Real variables: los virreinatos, gobernaciones, etc.) que ellas sí tienen sus rasgos propios y diferenciados impresos por los factores circundantes o derivados del otorgado privilegio real o del grado de evolución de la cultura ambiente o de la situación jerárquica predominante o de subordinación en lo que respecta al funcionariado perteneciente a la Iglesia o a la Corona.
Su acción en los rasgos constructivistas de las teorías psicopedagógicas más actuales es ineludible; ahí está en la epistemología genética piagetiana; en la teoría sociocultural de Vigotsky; en la teorías de la significatividad de Ausubel o de Bruner; en la psicología del procesamiento de la información; en la teoría de los esquemas o en la de los modelos mentales, y aún más, en la reciente teoría de los senergicones.
Y prueba luego, en su exposición, la confirmación de su hipótesis de trabajo y llega a la siguiente conclusión: :“Exageraré, para ser breve, la conclusión que debe coronarla como extracto o resumen interpretativo: Para mí, por lo expuesto aquí a grandes rasgos y que en todo momento estaré obligado a aclarar y detallar más, el juntismo americano de 1810 debe definirse como un modo o solución patrióticamente salvadora de tremendas reacciones sangrientas contra gobernantes locales de acción que reputábase intolerable.
Tan intensa era, en efecto, la pasión que ya me consumía, que tuve la certeza de que mermaría muy poco, si esto era posible, si las facciones de su rostro no me mostraran más que unos rasgos vulgares.
Bonfil Batalla nos dice: “Los árabes estuvieron en España durante siete siglos y España es un país Occidental y no islámico, por más que muchos rasgos de esta civilización estén presentes en las culturas de la península.
Ciertamente deberá ser responsabilidad de las Naciones Unidas y de todos asegurar que los miles de millones de personas que no escucharon esos testimonios tengan la oportunidad de conocer las flagrantes injusticias que siguen formando parte integral de una sociedad humana que se ufana de sus conquistas en esferas tan decisivas como las de la democracia, los derechos humanos y el imperio de la ley. Señora Presidenta, distinguidos delegados: Nuestro mundo contemporáneo se caracteriza por al menos cuatro rasgos distintivos.