Ejemplos ?
Es manifiesto que todas las novelas de un autor forman no raras veces un conjunto y son, en cierta medida, tan sólo una única novela.
Y no te parezca que esto es una aspereza de la doctrina estoica, pues Epicuro (a quien vosotros tenéis por patrón de vuestra flojedad, y de quien decís que os enseña doctrina muelle y floja, encaminada a los deleites) dijo que raras veces asiste la fortuna al sabio: razón poco varonil.
Fue fácil persuadir al Senado a lo que estaba persuadido, porque los hombre raras veces hallan inconveniente en consultar aquellas honras de que son partícipes.
arta XXIXDe los avisos indiscretos Preguntas sobre nuestro Marcelino, y quieres saber que hace. Raras veces nos viene a ver, no por otra razón sino porque teme de oír la verdad, peligro que ya no le hace falta temer, pues la verdad no se ha de decir sino que hay que sentirla.
81.- Habiendo hecho en las leyes antes desta, el orden y forma que se ha de tener en hacer la descripción y relación de todo el orbe, mar y tierra de las Indias, en esta ley mandamos poner el orden y forma que se ha de tener en describir las cosas naturales que en las Indias se hallan que tienen perpetuidad y no reciben variación o muy raras veces se mudan de que conviene tengan noticia los que gobiernan...
Tiene las greñas, las patillas y las cejas canas. No sé de cierto cómo tiene la cara, porque es hombre que la da raras veces, y no he podido vérsela a mi gusto.
Hacíale gracia pensar, mientras marchaba a una cita de amor, en su mujer, aquella Ernestina, cuyo recuerdo raras veces venía a turbar las alegrías de su vida de soltero, o, como decia él, de marido emancipado.
Y raras veces, en estos casos, andaba todavía con ella cierto lobuno que, desde que lo habían asustado los muchachos con un cuero que arrastraban, no perdía ocasión de mandarse mudar solo, para la querencia.
Si por esos montes enseñan la doctrina, a él no se le ha enseñado. Por allá van curas raras veces, pero él ni los ve ni los conoce.
Sabía que, por bueno que sea un hombre, raras veces se adelanta a hacer prosperar a un inferior, a pesar de su mérito, y que si el mérito debe ser modesto, no debe serlo tanto que pueda creer, el que lo aprovecha, que ignora su propio valor.
El Gobierno raras veces enjuició a los perpetradores de asesinatos extrajudiciales y catalogó tales incidentes como "confrontaciones" (en los cuales el uso de la fuerza letal está justificada legalmente), aun cuando los testimonios y las evidencias de los testigos indiquen lo contrario.
Así se explica un filósofo que, meditando en la calma de las pasiones los principios y costumbres de los estados, se ha engañado raras veces cuando predijo sus destinos; dedúzcase ahora la miseria de nuestra situación al verla pendiente de los medios más propios para arruinarla; o más bien medítense los bienes que deberemos esperar, si por inteligentes combinaciones se corrigen unos defectos tan ruinosos.