rancio

(redireccionado de rancia)

rancio, a

(Del lat. rancidus.)
1. adj. Se aplica a la bebida o comida que ha adquirido con el tiempo un sabor o un olor más fuertes, mejorándose o estropeándose vino rancio; tocino rancio. curado, rancioso fresco
2. ANTROPOLOGÍA, SOCIOLOGÍA Se refiere a la estirpe o costumbre que es muy antigua. añejo
3. Que sigue los usos o comportamientos antiguos. tradicional
4. Que es antiguo o pasado de moda. demodé, trasnochado
5. coloquial Se refiere a la persona que es antipática o seca. agrio
6. s. m. Suciedad grasienta de los paños mientras se trabajan o cuando no se han trabajado bien.

rancio, -cia

 
adj. Díc. del vino y los comestibles grasientos que con el tiempo adquieren sabor y olor más fuerte, mejorándose o echándose a perder.
fig.Díc. de las cosas y costumbres antiguas y de la persona apegada a ellas.
m. Ranciedad.
V. tocino rancio.
Suciedad grasienta de los paños mientras se trabajan o cuando se han trabajado mal.
Traducciones

rancio

rassis, rance

rancio

starý

rancio

gammel

rancio

vanhentunut

rancio

star

rancio

古くなった

rancio

신선하지 않은

rancio

niet vers

rancio

czerstwy

rancio

gammal

rancio

ไม่สด

rancio

bayat

rancio

ôi thiu

rancio

陈腐的

rancio

A. ADJ
1. [vino] → old, mellow; [mantequilla, tocino] → rancid
2. [linaje] → ancient; [tradición] → very ancient, time-honoured, time-honored (EEUU) (pey) → antiquated, old-fashioned
esas dos son muy ranciasthose two are a couple of old farts
B. SM = rancidez

rancio-a

a. rancid, stale, having an unpleasant smell, gen. due to decomposition.
Ejemplos ?
Caía, pues, la cresta; entornando los ojos bajo la azul membrana que los protegía, el pavo se acercó a la urna en que el Niño vestido de rancia seda blanca, alzando en la diestra su mundillo de plata que tiene por remate una cruz, derramaba la gracia de su faz riente y la bondad de sus ojos de vidrio sobre la pobre casa y sus moradores.
Egoista hasta lo sumo, Voraz por naturaleza Y de una rancia nobleza Embriagado con el humo, Era este juez, (sin rodeos) Un ricote de lugar Que nunca pensó en tasar Su ambicion, ni sus deseos.
La voz, el ademán y el vestido eran iguales en las dos: Me saludaron con esa unción un poco rancia de las señoras devotas: Las dos sonreían con una sonrisa pueril y meliflua que parecía extenderse en la sombra mística de las mantillas sujetas al peinado con grandes alfilerones de azabache.
Hubo una laguna de silencio, y la hija salió de mi alcoba obediente a un gesto de la vieja, que desde hacía cuarenta años velaba por aquella pudibunda inocencia. En la puerta se volvió con esa sonrisa candorosa y rancia de las solteronas intactas: —Me alegro de la mejoría, Señor Marqués.
Elimine con baldón a Cervantes y Mariana, descargando su macana desde Lope hasta Bretón; ¡Anatema! ¡maldición!, lance en esa turba rancia; y ya es hombre de importancia.
La toaleta y el buró, lo de prosaica figura, y el llamar pastor a un cura, son de un hombre comm'i1 fó: dará quitanzas, mas no recibos, que es cosa rancia; y ya es hombre de importancia.
Pero a los quince días de estancia en la casa de don Silvestre, comenzó a notar que no descansaba bastante en la, aunque mullida, incómoda cama que le habían puesto; que la bazofia le agriaba el estómago, y que, por falta de cielo raso en la alcoba, le escocían los ojos con el polvo que caía del desván, cada vez que (y esto sucedía todas las noches), cada vez que las ratas armaban sus jaleos acostumbrados entre las panojas sobrantes de la anterior cosecha.-Con este motivo, la rancia morada de los Seturas abrió por primera vez sus puertas a la civilización...
La mayor parte de las noticias que oímos no requieren mucho talento. Es la rancia repetición. Te habrás preguntado alguna vez por qué hay tanta tensión en algunas experiencias que has tenido.
Pero como la condesa lució desde un principio aristocráticas maneras, recibiendo en su casa con una distinción que se hizo proverbial, y hasta dio que decir sobre si estuvo en relaciones amorosas con un hijo de Luis Felipe, agasajáronla mucho las damas de más noble alcurnia; sus reuniones fueron las más brillantes y encopetadas, las únicas donde se conservaron tradiciones de rancia etiqueta, y en las cuales era difícil ser admitido.
Sabemos por ahí de un habilitado embajador de rancia familia porfiriana, que incluso trató de conseguir que se establecieran aquí en México casas de juego, a semejanza de las que hay en Las Vegas.
Rodrigo, el principal acusado; cuatro de sus parientes, que habían sido sus cómplices, aunque del sumario no aparecían pruebas claras, eran personajes ricos y de gran significación social; y por fin la viuda, joven y bella, era aindamáis de la rancia nobleza de Castilla, como prima segunda de su amante el virrey conde de Nieva.
Tras de las luchas de Marte vienen las de Venus. Ésta es verdad rancia, y a nadie pasmará la novedad de la noticia. El gallardo capitán no podía dejar (¡otra verdad como el puño!) de rendir vasallaje a Cupido, y enamorose hasta las uñas de una paucartambina.