ramplonería

ramplonería

1. s. f. Chabacanería o falta de buen gusto. safiedad, vulgaridad
2. Modo de ser y de comportarse de las personas ramplonas. vulgaridad elegancia

ramplonería

 
f. Calidad de ramplón, tosco o chabacano.
Traducciones

ramplonería

vulgarity

ramplonería

SFcommonness, coarseness
Ejemplos ?
No es, por desgracia, ni la insubordinación ni la anarquía lo que, como usted insinúa, domina en nuestras letras; es la ramplonería y la insignificancia que brotan como de manantial de nuestra infilosofía y nuestra irreligión, es el triunfo de todo género que no haga pensar.
' : Los escritos alemanes alcanzan la popularidad bien gracias a un nombre reputado, bien a personalidades distinguidas, bien a buenas relaciones, bien al esfuerzo, bien a una moderada inmoralidad, bien a una perfecta ininteligibilidad, bien a una armoniosa ramplonería, bien gracias a un aburrimiento variado, o bien merced a una constante aspiración hacia lo incondicionado.
Pesa sobre todos nosotros una atmósfera de bochorno; debajo de una dura costra de gravedad formal se extiende una ramplonería comprimida, una enorme trivialidad y vulgachería.
Para el filósofo puede ser muy provechosa una armoniosa ramplonería, como un faro luminoso para los territorios de la vida, el arte o la ciencia aún no transitados.
Extiéndese y se dilata por toda nuestra actual sociedad española una enorme monotonía, que se resuelve en atonía, la uniformidad mate de una losa de plomo de ingente ramplonería.
Espejo verdadero, espejo de nuestro achatamiento, de nuestra caza al destino, espejo de nuestra doblez, de nuestra rutina y ramplonería.
La baja mezquindad, la vil ramplonería de los que me rodeaban, me perdió.» Y a la vez que escribía esta Confesión, preparaba, por si esta marrase, otra obra que sería la puerta de entrada de su nombre en el panteón de los ingenios inmortales de su pueblo y casta.
Su vocación coincide con la de otros escritores de vanguardia del ya pasado siglo, empeñados en rescatar el teatro de dos de sus peores enemigas: la ramplonería y la costumbre, empecinadas siempre en mantenerlo en perpetua agonía".
y añadió que era un reflejo del estilo de programación de Telecinco en sus primeros años, donde «todo pasa por el rodillo de la frivolidad y de la ramplonería».