rama

(redireccionado de ramas)
También se encuentra en: Sinónimos.

rama

(Del lat. vulgar rama.)
1. s. f. BOTÁNICA Cada división o subdivisión del tronco o tallo principal de una planta.
2. Serie de personas que descienden del mismo tronco o línea genealógica. dinastía, linaje, saga
3. Parte secundaria de una cosa, que se deriva o nace de otra principal. ramificación
4. ENSEÑANZA Cada una de las partes en que se subdivide algo como una ciencia o una actividad. ramo
5. andarse o irse una persona por las ramas coloquial Exponer un asunto dando rodeos, deteniéndose en lo insignificante y dejando de lado lo esencial.
6. asirse una persona a las ramas coloquial Buscar excusas frívolas para disculparse de un hecho o descuido.
7. de rama en rama loc. adv. Sin fijarse en un objeto determinado.
8. en rama loc. adj. ARTES GRÁFICAS 1. Se aplica al estado de ciertas materias industriales antes de recibir su última elaboración o transformación: canela en rama, algodón en rama, manteca en rama.2. Se refiere a los ejemplares de una obra impresa que aún no se han encuadernado.
9. plantar de rama BOTÁNICA Reproducir una planta plantando una rama cortada.

rama

(Del alem. rahmen, marco.)
1. s. f. ARTES GRÁFICAS Cerco de hierro cuadrangular con el que se ciñe el molde que se ha de imprimir.
2. TEXTIL Bastidor para secar y estirar las piezas de tela.

rama

 
f. bot. Cada una de las partes que nacen del tronco o tallo principal de la planta.
fig.Serie de personas que traen su origen de un mismo tronco.
Parte secundaria de una cosa que se deriva de otra principal.
Cada una de las partes de una ciencia.
Andarse uno por las ramas.fig. Detenerse en lo menos sustancial de un asunto, dejando lo más importante.
Asirse uno a las ramas.fig. y fam. Buscar excusas frívolas para disculparse de algo.
De rama en rama. loc. adv. fig.Sin fijarse en objeto determinado; variando continuamente.
En rama. loc. adv. Díc. de ciertas materias antes de recibir su última aplicación o manufactura.
anat. División de un tronco vascular o nervioso, que se subdivide en ramos.

Rama (Rāma)

 
mit. Héroe de la India, venerado como la séptima encarnación de Visnú.

rama

('rama)
sustantivo femenino
1. cada una de las partes que brotan del tronco o tallo de una planta una rama de olivo
2. cada una de las áreas en que se divide una disciplina El existencialismo es una rama de la filosofía.
3. serie de personas con un mismo origen las ramas de un clan
4. parte secundaria de otra principal El argumento tiene varias ramas.
detenerse en lo menos sustancial de un asunto El profesor de filosofía siempre se va por las ramas.
Sinónimos

rama


andarse por las ramas locución desviar*, divagar*.
Traducciones

rama

Zweig, Ast

rama

tak, twijg

rama

větev

rama

filial

rama

oksa

rama

grane

rama

rama

가지

rama

gren

rama

galho

rama

filial

rama

สาขา

rama

dal

rama

cành cây

rama

分枝

rama

клон

rama

ענף

rama

SF
1. [de árbol] → branch
en rama: algodón en ramaraw cotton
canela en ramacinnamon sticks pl
andarse o irse por las ramasto beat about the bush
poner algo en la última ramato leave sth till last
rama de olivo (lit, fig) → olive branch
rama de perejilsprig of parsley
2. [de ciencia, familia, organización] → branch
Yolanda pertenece a la rama materna de su familiaYolanda is on his mother's side of the family
3. (Imprenta) en ramaunbound
4. (LAm) (= hachís) → pot, hash

rama

f. ramus, branch.

rama

f branch
Ejemplos ?
Más allá del arroyo, a través de la cintura de árboles, brillaba una extraña luz roja sobre la cual se destacaba el negro encaje de las ramas; golpeaba las siluetas rampantes y proyectaba sobre ellas monstruosas sombras que caricaturizaban sus movimientos en la hierba iluminada; caía en sus rostros, teñía su palidez de un color bermellón, acentuando las manchas que distorsionaban y maculaban a tantos de ellos, y centelleaba sobre los botones y las partes metálicas de sus ropas.
En seguida caminaron por las cimas de los árboles de las montañas pequeñas, de las montañas grandes; caminaron por las selvas, alegrándose, balanceándose en las ramas de los árboles.
Y golpearon con el hacha los troncos de los árboles y las ramas de los árboles, derribando, podando, derribándolo todo, árboles, bejucos; y cortaba aquella madera, hacía todo aquello, un hacha sola.
En vano gritaban entre las ramas de los árboles del jardín, con los mismos cantos y palabras: “Se ha entrado en lo negro, se ha entrado en lo negro”, decía el uno cantando .
Ellos ordenaban, sabiendo que morirían. He aquí que se hizo una gran piedra quemante semejante a un asador; Xibalbá la hizo y puso en ellas muchas ramas grandes.
Cada una de las ramas del Poder Público tiene sus funciones propias, pero los órganos a los que incumbe su ejercicio colaborarán entre sí en la realización de los fines del Estado.
Vinieron también los Tam, los Iloc, con las trece ramas de tribus, las trece Aglomeraciones, con los Rabinal, los Cackchiquel, los de Tziquinaha; después los Zacaha; en seguida los Lamak, Cumatz, Tuhalha, Unabaha, Los de Chumilaha, con Los de Quiba-ha, Los de Batenaba-ha, los Hombres de Acul, Balami-ha, los Canchahel, los Balam-Col.
Solamente son las grandes tribus, las ramas de tribus, las que decimos: no contamos más que a las grandes. Muchas otras completaban en cada fracción de la ciudad; no hemos escrito sus nombres, sino solamente las engendradas allá lejos, en Oriente.
Sembrador, Volcán, y las divinidades Puma, Jaguar, Víbora, Canti, Blanco Entrechocador; sus brazos se engancharon en las ramas de los árboles cuando se mostraron el sol, la luna, las estrellas; por doquiera todos se petrificaron.
La luna inundábalo todo con su luz serena y pálida; apenas algún que otro lucero brillaba en el tranquilo horizonte en que resbalaban lentamente algunas nubes; dormía todo inmóvil y silencioso en el monte; el lagar de los «Mimbrales» fulgía como de marfil y como engarzado entre las flotantes ramas de dos copudísimos algarrobos; los olivos y los almendros manchaban las empinadas laderas con sus tonos oscuros, y con sus claros verdores las apiñadas chumberas, que circuían el bien encalado edificio; la solemne quietud no era turbada más que de tarde en tarde por el ladrido de los perros, leales y avisados guardadores de los cercanos caseríos.
«Sí, estará malo, fijamente estará malo», pensaba algunas horas después llena de profunda inquietud Dolores, al par que registraba con sus hermosísimos ojos las verdes frondas del huerto; y cuando ya las melancólicas claridades del crepúsculo empezaban a matizar de misteriosas tonalidades el espacio, las verdes ramas y las azules lejanías...
Díme: ¿acaso dejaste la vibradora selva, donde enredar solías tus plateadas hebras en las obscuras ramas de las frondosas ceibas, por venir a mi alcoba en el misterio envuelta, como una envidia muda, como una viva mueca?