rala


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Traducciones

rala

SF (Andes) → birdlime
Ejemplos ?
En la iconografía de China, Li Tieguai aparece como un anciano feo con cara sucia, barba rala y el pelo sucio sujeto con la cinta dorada.
Se encuentra en los bosques del Pacífico de Centroamérica, y en las zonas con una marcada estación seca. La forma de copa es alargada, crece mejor con densidad rala, el fuste es recto.
Puede presentarse medio año después de la desaparición del chancro y dura de tres a seis meses, provocando ronchas rosáceas indoloras llamadas «clavos sifilíticos» en las palmas de las manos y plantas de los pies (que a veces pueden aparecer en otros sitios como pecho, cara o espalda), fiebre, dolor de garganta y de articulaciones, pérdida de peso, caída de cabello, ceja rala, cefaleas y falta de apetito.
Luego, las condiciones le permiten llegar al Aconcagua a ca. 3.000 msnm; con vegetación muy rala, con solo 50 o más fanerógamas conocidas en el área.
Temprano comenzó a voltearlos el sueño, la borrachera; y toda esa carne maciza se desvencijó sobre las matras, coloreadas de ponchaje. Una conversación rala perduraba en torno al fogón.
Don Santos observó a sus dos nietos como si meditara una sentencia. -Bien, bien -dijo rascándose la barba rala y cogiendo a Efraín del pescuezo lo arreó hacia el cuarto-.
Fue el hombre más feo que llegó a Troya, pues era bizco y cojo de un pie; sus hombros corcovados se contraían sobre el pecho, y tenía la cabeza puntiaguda y cubierta por rala cabellera.
La dama vuelve su montura presta, y por la selva en frenesí se arroja; ni ya en rala ni en densa floresta la senda más segura y franca antoja; mas, pálida, temblando y descompuesta deja al caballo que la senda escoja.
Grandes rebaños de ovejas, millares de vacas pastan, en la mayor seguridad, entre los grandes penachos de la cortadera, cada año más rala; desparraman cada día un puñado más del montón de arena que fue el fortín, tapando con ella, cada vez más, las zanjas que lo protegieron.
Y por esto era que al llegar a la estancia algún huésped, si bien admiraba sin reserva los inmensos galpones y pesebres edificados a todo costo para almacenar las riquezas agrícolas y abrigar los animales de precio, también extrañaba que viviera todavía la familia en tan miserables ranchos medio destruídos, con piso de tierra pisoneada y techo de paja rala y podrida.
Aunque de estatura bastante superior a la media, y de constitución algo musculosa, tenía un absurdo aspecto de inofensiva estupidez debido al azul pálido y soñoliento de sus ojillos aguanosos, su barba rala, descuidada y amarilla, y un grueso labio inferior que le colgaba con indiferencia.
Y un joven delgado, de barba rala, de color cetrino, de traje no muy lucido, de ojos azules claros muy melancólicos, a pesar de no faltar ni un día sólo a la portería defendida como una fortaleza, nunca podía pasar adelante; y eso que, a juzgar por el gesto de ansiedad que ponía cada vez que le negaban el permiso de entrar donde tanto le importaba, aquella negativa debía de causarle angustias de muerte.