Ejemplos ?
Nuestra convicción de que la UNION CIVICA RADICAL no debe participar en gobiernos que no hayan surgido de sus propias filas. Esta es nuestra palabra de argentinos y de radicales.
Lo complejo tiene que ser reflejado, en los programas políticos, complejamente; y una de las cosas más graves que ocurren en España es que sólo se dirigen a la multitud esos simplismos radicales o reaccionarios, esos grandes gritos, que convierten la política en un sicofantismo, en obra de denostación y de insulto.
Aunque en ningún caso se trataba de provocar transformaciones socio-económicas radicales, los liberales aparecían como los partidarios del progreso, de los cambios, en tanto los conservadores defendían el estatus quo, o como se decía en México, el retroceso.
Cumpliendo con un deber de humanidad, el Gobierno, a invitación del Excelentísimo señor Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, ha brindado hospitalidad a los que demandan asilo en peligro de muerte por persecuciones radicales y políticas.
- En este caso - dijo solemnemente el Dodo, mientras se ponía en pie-, propongo que se abra un receso en la sesión y que pasemos a la adopción inmediata de remedios más radicales...
Si conserva la sangre fría, y acepta la necesidad de efectuar ciertos reajustes radicales en su vida, podrá seguir gozando de la existencia y de los frutos de su saber.
Monteagudo tenía dos tribunas: la del periodismo que venía ejerciendo desde el 11 en “La Gaceta” de Buenos Aires y después en ese mismo periódico y en el “Mártir o Libre” y la de la segunda Sociedad Patriótica, especie de de club modelado según los de la revolución francesa donde se reunían los hombres de ideas más radicales respecto a la orientación revolucionaria, ideas de independencia absoluta e inmediata y de organización del Estado en forma de república democrática.
Pero también los radicales de muchos países combaten el régimen parlamentario y el sufragio universal por juzgarlos antidemocráticos.
Tanto los liberales patriotas como los radicales actuaron desde una perspectiva nacional, de contornos más o menos abarcadores, según las circunstancias.
El Constituyente contó con diputados de todos los estados y territorios federales del país, con excepción de Campeche y Quintana Roo.9 Estuvieron representadas ahí diversas fuerzas políticas: los carrancistas o "renovadores", como Luis Manuel Rojas, José Natividad Macías, Alfonso Cravioto y Félix F. Palavicini; los protagonistas o "radicales", como Heriberto Jara, Francisco J.
stas dos emociones radicales, la de abrigar vivas sospechas sobre el positivo vigor histórico de nuestra raza y, en consecuencia, la de estar dispuestos a anteponer todos aquellos medios que sean necesarios para avivarlas a las meras ficciones y apariencias de buen gobierno, significa que ha entrado España en una época de la pública sensibilidad incompatible e incomunicante con otra época que se conoce en la historia con el nombre de Restauración, la cual gravitaba sobre las dos ideas más opuestas a éstas que cabe imaginar.
No creo, es cierto, que todas las labores hechas por los radicales españoles hayan sido inútiles; ha habido algunos — que yo llamaría buenos demagogos —, en cuya vida particular yo no tengo para qué meterme, que han ejercido una función necesaria en la sociedad: han producido como una primera estructura histórica en las masas; y ésos son realmente respetables.