Ejemplos ?
Sin encomendarse a Dios ni al diablo, sacando de su estuche instrumentos sutiles como pelos, practicó la extirpación de la razón y de la facultad discursiva, y el enfermo se encontró en la gloria, libre del ímprobo trabajo de raciocinar.
Permitidme, aunque os aburra, y sin ser más que un poeta, que a raciocinar me meta y a mi manera discurra. Todo lo que se os ocurre sé, y lo que a decirme vais: mas ruégoos antes que oigáis cómo mi musa discurre.
Este gran Señor, siempre que nos lastima con calamidades y adversidades, lo hace, o por examinar el grado en que se hallan nuestros méritos, o para castigar nuestras culpas, teniéndonos preparado el premio eterno por haber sufrido con constancia estos temporales Infortunios; pero, ¿quién sois vosotros para que yo me entregue a raciocinar con vosotros ni de vuestros dioses, cuanto más de mi Dios, que es terrible sobre todos los dioses, porque todos los dioses de los gentiles son demonios, y sólo el Señor crió los Cielos?» CAPITULO XXX.
«Y ¿cómo es posible esto?, dice; porque si hay presciencia de lo venidero, síganse todas aquellas consecuencias que están entre sí trabadas, hasta que lleguemos al extremo de confesar que no hay acción alguna dependiente de nuestra voluntad, y si alguna depende de nuestra voluntad, por lo mismos grados llegamos a conocer que no hay presciencia de los futuros, porque por todas ellas volveremos a raciocinar así, si hay libre albedrío, no todas las cosas se hacen fatalmente; y s¡ no se hacen todas fatalmente, no de todas hay cierto y determinado orden de causas.