rápido

(redireccionado de rápidas)
También se encuentra en: Sinónimos.

rápido, a

(Del lat. rapidus, arrebatado.)
1. adj. Que tarda poco tiempo en hacer una cosa es rápido tomando decisiones. raudo lento
2. Que tarda poco tiempo en ir de un sitio a otro es un corredor muy rápido; tiene un coche muy rápido. raudo, veloz lento
3. Que dura poco o tarda poco tiempo en realizarse operación rápida. raudo lento
4. Que se hace a la ligera o sin detenimiento ha hecho una limpieza rápida.
5. s. m. Curso del río donde la corriente va muy de prisa. rabión
6. Zapatero que repara calzado. remendón
7. adv. De prisa, a gran velocidad trabaja demasiado rápido.

rápido, -da

 
adj. Veloz, pronto, impetuoso y como arrebatado.
m. Rabión.

rápido, -da

('rapiðo, -ða)
abreviación
1. que se desenvuelve a gran velocidad o en poco tiempo un ataque rápido
2. lento que llega a su desenlace en poco tiempo una enfermedad de rápida propagación
3. que se hace a gran velocidad o de manera superficial una lectura rápida

rápido

('rapiðo)
adverbio
1. lento con celeridad y prontitud Báñate rápido que ya está la cena.
2. despacio en muy poco tiempo Acabó rápido con sus quehaceres.
Sinónimos

rápido

sustantivo masculino

rápido

, rápida
Traducciones

rápido

haastig, vinnig

rápido

prompte, ràpid

rápido

hurtig

rápido

rapida

rápido

nopea

rápido

rapide

rápido

gyors

rápido

cepat, kencang

rápido

hratt

rápido

rapidus

rápido

hurtig, kvikk

rápido

szybki

rápido

rápido, veloz

rápido

repede

rápido

-epesi

rápido

rychlý

rápido

brz

rápido

素早い, 速い

rápido

빠른

rápido

snabb

rápido

เร็ว, รวดเร็ว

rápido

nhanh

rápido

бърз

rápido

מהיר

rápido

A. ADJ
1. (= veloz) → fast, quick; [tren] → fast, express
2. (Andes, Caribe, Cono Sur) [campo, paisaje] → fallow
3. (Caribe) [tiempo] → clear
B. ADVquickly
¡y rápido, eh!and make it snappy!
C. SM
1. (Ferro) → express
2. (Andes, Caribe, Cono Sur) (= campo) → open country
3. rápidos (= rabiones) → rapids

rápido -da

adj rapid
Ejemplos ?
El monte cerrado por el agua, las tardes rápidas y tristísimas; apenas salíamos de casa, mientras la desolación del campo, en un temporal sin tregua, había ensombrecido al exceso el espíritu de mamá.
Llegó hasta él el son de la campana que el alba anuncia y a asistir convoca a su misa temprana, y las pisadas rápidas o graves de vecinos asaz madrugadores, ya siervos, ya señores, que abriendo puertas y volviendo llaves, cumpliendo su destino o sus placeres, iban a sus recreos o quehaceres.
Llegó hasta él el son de la campana que el alba anuncia, y a asistir convoca a la misa temprana, y las pisadas rápidas o graves de vecinos asaz madrugadores que abriendo puertas y volviendo llaves, ya siervos, ya señores, iban a sus recreos o quehaceres, cumpliendo su destino o sus placeres.
¡Y estábamos solos, a la luz de una luna argentina, dulce, una bella luna de aquellas del país de Nicaragua! La dije todo lo que sentía, suplicante, balbuciente, echando las palabras, ya rápidas, ya contenidas, febril, temeroso.
A unos habían dado las varitas misteriosas que llenan de oro las pesadas cajas del comercio; a otros, unas espigas maravillosas que al desgranarlas colmaban las trojes de riqueza; a otros, unos cristales que hacían ver en el riñón de la madre tierra, oro y piedras preciosas; a quiénes, cabelleras espesas y músculos de Goliat y mazas enormes para machacar el hierro encendido, y a quiénes, talones fuertes y piernas ágiles para montar en las rápidas caballerías que se beben el viento y que tienden las crines en la carrera.
Guerras civiles, invasiones, revoluciones, conquistas, años de hambre: por extraordinariamente complejas, rápidas y destructoras que pudieran parecer todas estas calamidades sucesivas, su efecto sobre el Indostán no pasó de ser superficial.
Hay rasgos cómicos admirables, y entre ellos citaremos la escena de Manzano con don Lope, en que, apurado aquél por las preguntas rápidas de éste, concluye con decirle: Es de un efecto asombroso la escena del caballero y doña Ana en el cuarto acto, y perfectamente dialogada: la naturalidad y viveza con que la han representado la señora Antera Baus y Luna ha contribuido no poco a darle singular realce.
Más adelante, caras barbudas con el sello francés más puro; otras medio ocultas bajo la boina vasca, y otras indígenas, pero todas veladas por el polvillo amarillento de la calamina, pasaban rápidas por delante de las ventanillas del coche, que al cabo penetró en la primera calle de la población.
Estos se agitan y confunden entre si, dando ser a nuevas y rápidas metamorfosis, locos delirios, embriones de confusas ideas, semejantes a las que produce en mitad de la fiebre una imaginación débil y sobreexcitada.
Cuatro andaluces caballos, que en torno lodo salpican, en humo y sudor envueltos de ella presurosos tiran; y del postillón las voces con que los nombra y anima, del látigo los chasquidos que los acosan y hostigan, el son de los cascabeles, y el de las ruedas que giran rápidas, tras sí dejando dos huellas no interrumpidas, forman estruendo confuso, y que viene posta avisan a los carros y arrïeros, que hacia un lado se desvían.
Allí, allí tuvo principio este vasto movimiento político, que ha restituido sus títulos de ingenuidad a tantas tazas esclavas; este movimiento, que se propaga en todos sentidos, acelerado continuamente por la prensa y por las letras; cuyas ondulaciones, aquí rápidas, allá lentas, en todas partes necesarias, fatales, allanarán por fin cuántas barreras se les opongan, y cubrirán la superficie del globo.
Aquel cráneo debía tener resortes de acero, porque su inteligencia, en sus rápidas reapariciones, después de largos meses de atrofia, resplandecía con igual brillo.