quiteño

(redireccionado de quiteñas)

quiteño, a

1. adj./ s. De Quito, capital del Ecuador.
2. s. Persona natural de esta ciudad.

quiteño, -ña

 
adj.-s. De Quito.
Traducciones

quiteño

/a
A. ADJof o from Quito
B. SM/Fnative o inhabitant of Quito
los quiteñosthe people of Quito
Ejemplos ?
Las fuerzas quiteñas cruzaron el río Carchi e ingresaron en territorio pastuso, pero la inexperiencia, la ignorancia y la carencia de disciplina militar hicieron que Ascázubi fuera derrotado y apresado en el combate de Sapuyes, del cual no se tiene mayor información; y, que Zambrano en Cumbal corriera similar suerte con la única diferencia que este logró escapar junto a lo que quedaba de la milicia quiteña.
Un testigo presencial, citado por Cevallos, dice: El testigo continúa su descripción del combate, en donde quiteños desarmados se enfrentaron a a los soldados realistas, que tenían la orden de disparar a quien encontraran en la calle: Hasta algunas mujeres quiteñas se sumaron a la lucha, como refleja este testimonio: Pero la orden de Ruiz de Castilla, en su criminal afán, iba más a allá del simple saqueo: había dispuesto incendiar la ciudad como castigo.
La falsa noticia corrida por los españoles desmoralizó a las tropas quiteñas, a tal punto que se replegaron hacia Ibarra con su indecisa victoria a cuestas.
Muy pronto importantes regiones del imperio fueron sacudidas por sangrientas batallas entre tropas cusqueñas y quiteñas, que terminaron con la victoria final de los últimos.
Su programación musical se compuso de un rico repertorio de rancheras, boleros, tropicales, quiteñas, merengues, salsas, tamboras, cumbias, nortinas, en su gran mayoría interpretados por talentos chilenos.
Ironías de la vida, el mismo tren que tanto se empeñó en construir sirvió para transportarlo hasta Quito donde pasó por pocas horas encerrado en el Penal antes de que una turba asesinara al caudillo para luego arrastrar su cadáver por las empedradas calles quiteñas antes de incinerarlo en el parque de El Ejido en uno de los más bárbaros capítulos de nuestra historia contemporánea.
Mientras vivió en el Palacio de Carondelet su elegancia y buen gusto en la moda propició un cambio en las mujeres de la época, acostumbradas a vestir únicamente de negro cuando salían a la calle, consiguiendo que al emularla las damas quiteñas empezaran a preferir colores más vivos y telas importadas de Europa.
Durante décadas, Puembo fue un pequeño emplazamiento de contadas casas en torno a la plaza, con la iglesia y el cementerio aledaños, caracterizada por grandes haciendas en los alrededores, que se destacaban por su abundante producción y la pertenencia a algunas de las ricas familias quiteñas.
Jorge Ramón de Posada; San José, titular de la parroquia; San Joaquín y Santa Ana, antiquísimas imágenes, con cuatrocientos años de edad según expertos de la materia; El Nacimiento, con sus tres imágenes quiteñas donadas a la Parroquia por el Padre Teófilo Gómez; San Juan Nepomuceno, excelente talla; Cuatro Angelitos Quiteños, destinados a adornar las andas de la Dolorosa; finalmente, La Primera Dolorosita, desafortunadamente mutilada.
Por un lado, en Cajamarca, una vez repartido el oro, nada tenían que hacer ya los españoles, la mayoría quería emprender el camino para llegar a Cuzco; por otro lado había rumores de que las fuerzas quiteñas del general Ramuñavi se estaban acercando para liberar al Inca, y éste al final se convertía en un estorbo para los españoles, porque llevarlo hasta Cuzco les hubiera supuesto un grave problema ya que lo más seguro era que las fuerzas quiteñas del general Ramuñavi intentaran rescatarlo.
La misma que dice así: Esta Cédula cercenó una buena parte de los territorios de la región oriental, y ocupaba desde años atrás por las misiones religiosas jesuitas quiteñas que existían en los ríos del Alto Ucayali, Marañón y Amazonas.
Ernesto Albán se confunde con su álter ego, el personaje más carismático y recordado por los ecuatorianos, el famoso Evaristo Corral y Chancleta y con el da paso a las obras fundamentales para entender el alcance de este personaje, esto es las Estampas Quiteñas ideadas por Alfonso García Muñoz quien sería el inventor de este subgénero literario.