Ejemplos ?
- La lucha duró de sol a sol y toda la parte exterior de nuestras trincheras quedó cubierta de cadáveres de traidores y de esclavos del imperio, mientras que la sangre generosa de los defensores de la independencia nacional, regó nuestras calles y salpicó la frente de nosotros que aun vivimos para vengarlos y para llevar la muerte y el exterminio ya sea a ese imbécil imperio brasileño, ya sea a los traidores adonde quiera que se encuentren. ¡Mis queridos hermanos!
Una vieja urraca se acurrucó bien entre sus plumas, mientras murmuraba: «No tengo más remedio que irme a casa; el frío de la noche no le sienta bien a mi garganta». Y un canario reunió a todos sus pequeños, mientras les decía con una vocecilla temblorosa: «¡Vamos, queridos!
unto con el presente número aparecerán dos libros nuevos de nuestra editorial, uno de verso y otro de prosa, de nuestros queridos compañeros Alfredo M.
El problema que hoy tenemos en el mundo – queridos amigos y amigas, presidentes y presidentas – es que no tenemos un nuevo marco teórico que explique este mundo y cuáles son los caminos a seguir.
El misterio de los dulces ojos aterciopelados y tristes eran el misterio de mis melancolías en aquellos tiempos, cuando fuí galán y poeta. ¡Ojos queridos!
Tú eres Mi suegra. Así, ve sus rostros queridos en los que yo traigo”, dijo ella a la abuela. En seguida, Maestro Mono, Maestro Simio, se irritaron.
Esta semana tendré que firmar 83 cartas a madres, padres, esposas, y seres queridos de aquellos hombres que han dado sus vidas por América en VIetnam.
Y se acordarán entonces de su piapiá... Comprendan bien, mis hijitos queridos... Dentro de un rato me moriré, y ustedes no tendrán más padre...
Su alma fue vista por Dios v por los seres queridos que lo habían precedido en la tumba y con los que él ansiaba volver a reunirse.
Del libro quinto de Rosas de la Infancia, como una muestra de su espíritu humanista y de su bondad de alma, extraigo la siguiente lectura: Mensaje a los niños (Para que los leas a tus hermanitos) No es hoy la primera vez, queridos niños, que os dedico mis pensamientos.
No es una amenaza, es una declaración política, la cual, como Comandante en Jefe de nuestras fuerzas armadas estoy dispuesto a cumplir y asumir mi responsabilidad para garantizar la protección de soldados Americanos allí donde fuera necesario. Queridos compatriotas, estoy seguro de que podeis reconocer de lo que yo he dicho, que realmente solo tenemos dos opciones de las que elegir si deseamos acabar con esta guerra.
Presidente de la Cámara, Señoras y Señores Parlamentarios, estimadas chilenas y chilenos, muy buenos días. Queridos compatriotas.