querida


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Sinónimos

querida

sustantivo femenino
Traducciones

querida

darling, dear

querida

amata, Gent.ma

querida

SFmistress
Ejemplos ?
Guillermo actuó al principio con moderación. Pero la insolencia de sus normandos...» ¿Cómo te sientes ahora, querida? continuó, dirigiéndose a Alicia.
¡Aquí abajo, mi gata no parece gustarle a nadie, y sin embargo estoy bien segura de que es la mejor gata del mundo! ¡Ay, mi Dina, mi querida Dina!
Habrá paz entre hermanos y Chile, nuestra querida Patria, volverá a ocupar el lugar que le correspondía entre las naciones libres.
Dije "no, no, no". Ustedes saben que la estética me puede, pero bueno, dije "la política ante que la estética, querida". Así que, nada.
Pero, como esta Rosa se lo habla todo, no puedo menos de suplicar a usted me perdone el susto que causé a mi querida madre, y que todavía tiene a la pobre con calentura.
-exclamó el Marqués, llorando a lágrima viva- ¡Permítame besarle la mano! -¡Y permite, querida mamá, que yo te abrace llena de orgullo!
Pero algunos lectores no sabrán que la tal heroína es la difunta esposa del Restaurador, patrona muy querida de los carniceros, quienes, ya muerta, la veneraban como viva por sus virtudes cristianas y su federal heroísmo en la revolución contra Balcarce.
Y cuando ya su mano temblorosa posábase en la llave, cuando con toda el alma hecha lágrimas y cólera disponíase a ir en busca de la mujer querida y del amigo que lo traicionaba, abrióse la puerta de cristales de la alcoba y, cogidos del brazo, sonriente él y colérica ella, penetraron en la sala, seguidos de la tía Candela, Pepa la Maripozona y Currito el Carabina.
Se demudó su semblante, y -No, será otro -murmuró, acercándose a Pedro; pero la realidad se impuso de modo abrumador: el escapulario que aquél lucía sobre su pecho era el que él viera tantas noches en manos de la mujer querida, el que hubo de prometerle, mirándole con ojos llenos de pasión, la hija del Levantino.
La ventana daba paso a un torrente de rayos de sol que iluminaban alegremente la estancia, y a dos golondrinas que habíase posesionado de un viejo nidal situado en una de las vigas del techo, y las cuales, al acariciarse al borde del nido, habían hecho a Joseíto pensar más de una vez en la querida compañera.
-dijo el cuello con tono burlón; pero en éstas los sacaron del cesto, los almidonaron y, después de haberlos colgado al sol sobre el respaldo de una silla, fueron colocados en la tabla de planchar; y llegó la plancha caliente. -¡Mi querida señora -exclamaba el cuello-, mi querida señora!
La dulce Lenore ha ido adelante con la esperanza volando al lado, Dejándole en el dolor a causa de esa querida criatura que habría sido tu esposa Ella, la bella, atractiva, que ahora yace Tan profundamente Con la vida en la dorada cabellera, pero no en los ojos.