quemante

quemante

 
adj. Ardiente.
Traducciones

quemante

adj burning
Ejemplos ?
Y el horror de que un día con la boca quemante de rencor, me dijera lo que dije a mi padre: "¿Por qué ha sido fecunda tu carne sollozante y se henchieron de néctar los pechos de mi madre?".
No dije más. La tomé la cabeza y la di un beso en una mejilla, un beso rápido, quemante de pasión furiosa. Ella un tanto enojada, salió en fuga.
¡Cristo! Los muros de la prisión de pronto parecían tambalearse y sobre mi cabeza era el cielo un casco de quemante acero. Y aunque era yo un alma en pena, mi pena sentir no podía.
El dolor en el pie aumentaba, con sensación de tirante abultamiento, y de pronto el hombre sintió dos o tres fulgurantes puntadas que, como relámpagos habían irradiado desde la herida hasta la mitad de la pantorrilla. Movía la pierna con dificultad; una metálica sequedad de garganta, seguida de sed quemante, le arrancó un nuevo juramento.
“Sentaos en nuestro banco ”, fue dicho, pero el banco que daban era una piedra quemante; al sentarse en el banco, se quemaron; verdaderamente se escurrieron de aquel banco sin encontrar alivio: verdaderamente se levantaron, aquel asiento les quemaba.
¡Tiene celos, señor Recaredo! Tiene el mal de los celos, ahogador y quemante, como una serpiente encendida que aprieta el alma ¡Celos!
Benítez, el cocinero, absorto en el relato de su amigo, se había quedado con la espumadera en la mano olvidado de revolver los frejoles y el agua hervía y saltaba, quemándose en los bordes de la quemante olla.
“Sentaos”, les dijeron, deseando que se pusiesen sobre un banco, pero no quisieron. “Ése no es nuestro banco sino un banco de piedra quemante” dijeron, invictos.
Si fuereis interrogados por los jefes de Xibalbá acerca de nuestra muerte que ellos meditan y que ellos preparan, por qué todavía no estamos muertos, por qué no fuimos vencidos, no fuimos perdidos, en sus pruebas, solamente los animales no entraron con ellos. En nuestro espíritu sabemos que una piedra quemante será el instrumento de nuestra muerte.
Ellos ordenaban, sabiendo que morirían. He aquí que se hizo una gran piedra quemante semejante a un asador; Xibalbá la hizo y puso en ellas muchas ramas grandes.
Marchó de nuevo. Al calor quemante que crecía sin cesar desde tres días atrás, agregábase ahora el sofocamiento del tiempo descompuesto.
Nació en 1859 en Andes, Antioquia, Colombia, y falleció en 1900, en Quito, Ecuador. Periodista, comediógrafo, cuentista y panfletario, único en el país por lo vigoroso, quemante y demoledor de su estilo.